Una aproximación al consumo en la geografía nacional
La economía depende del equilibrio de dos fuerzas básicas: oferta y demanda. El crecimiento económico viene dado por el equilibrio de estas dos, caso contrario, la crisis es inminente.
Parte de Nueva ruta de consumo
Un ejemplo de ello fue América Latina que padeció de este desequilibrio en los años 80, lo que provocó un rezago económico y principalmente social.
Así, al final de la llamada ‘década perdida’ Ecuador presentó un índice de pobreza superior al 40%, el cual creció a lo largo de la década de los 90. Precisamente en 1999 la pobreza afectó al 52% de la población.
En este punto, vale la pena recordar las palabras del Presidente colombiano, Juan Manuel Santos, “cada latinoamericano que salga de la pobreza es un consumidor más”. En este sentido a lo largo de las década del 2000, especialmente en los últimos cinco años, se realizaron esfuerzos por cambiar este panorama y ahora el índice asciende al 33%.
Sin duda falta mucho por hacer, pero, esta reducción es un termómetro del progreso social vivido por Ecuador. En la última década, el nivel de consumo de los hogares creció a razón del 6% anual, un índice superior a lo ocurrido en los 80 (1%) y 90 (2%). El consumo de los hogares constituyó 62% del PIB en 2011 y con tendencia creciente, es así que se puede hablar del resurgimiento de la clase media, tal como se explica en el artículo del mismo tema.
Para conocer más de este segmento, el Equipo de Investigación de Revista Ekos Negocios recurrió a la Encuesta de Estratificación realizada por el Instituto Ecuatoriano de Estadísticas y Censos (INEC), que dividió a la población en cinco diferentes estratos.
Tras analizar los resultados, Ekos Negocios unificó los estratos C+ y B (34% de la población), los cuales se adaptan a nuestro grupo de estudio: la clase media.
Así, la clase media hace alusión a las personas que cuentan con ingresos suficientes para consumir más allá de los bienes y servicios estrictamente necesarios.