El rol activo del Estado

El rol activo del Estado

El Programa CreEcuador presenta los sellos “Hace Bien” y “Hace Mejor”

Parte de : La meta: Crear un Ecuador sustentable

El mercado cada vez más valora los activos intangibles de la empresa: reputación, buen gobierno y sostenibilidad. Las nuevas estrategias empresariales van dirigidas a gestionar adecuadamente estos activos para atraer nuevo capital e inversión.

El tema de Responsabilidad Social ha transcendido el ámbito meramente empresarial alcanzando al Estado, el cual empieza a asumir de diferentes formas un rol activo, ya sea mediante la promoción, el reconocimiento a empresas con buenas prácticas y en la generación de una masa crítica de consultores y empresas certificadoras.

El desarrollo de Responsabilidad Social en la comunidad deberá ser el resultado de acciones del sector público y privado en el cual cada uno asuma compromisos. El liderazgo que el Estado tenga es fundamental para lograr que la comunidad se motive para participar activamente en el desarrollo de una sociedad responsable, es decir que cada uno de sus miembros fomente una cultura responsable que generará beneficios sociales y, en el contexto empresarial, beneficios económicos.

Dentro de este ámbito el sector público ejerce dos funciones: regulador y agente económico y social. Como regulador establece las leyes y reglamentos que las empresas deben cumplir. Como agente económico el Estado es la institución más importante del país en términos de generación de empleo directo, inversiones, y compras públicas, lo que le obliga a asumir una posición de comprador e inversor responsable.

‘Hace bien’ se centra en normativas que regulan las 4 éticas empresariales
En este contexto y en el marco de aplicación de la Agenda Productiva, el Gobierno propició la aprobación del Código de la Producción, el cual tiene por objeto regular el proceso productivo en las etapas de producción, distribución, intercambio, comercio, consumo, manejo de externalidades e inversiones productivas orientadas a la realización del Buen Vivir.

El Código de la Producción, en su artículo 59, literal d, sustenta esta iniciativa. Se establece lo siguiente: “Se debe fomentar el cumplimiento de las éticas  empresariales que promueve el Gobierno Nacional, a través de la creación de un sello de gestión de reconocimiento público, que permita alentar e incentivar a las empresas que realizas sus actividades, respetando el medio ambiente, cumpliendo con sus empleados y trabajadores en sus obligaciones laborales, y con la comunidad y con el pago oportuno de sus obligaciones tributarias conforme la legislación aplicable”.
Esta norma tiene entre sus fines “fomentar la producción nacional, comercio y consumo sustentable de bienes y servicios con responsabilidad social y ambiental…”; es decir, el Gobierno Nacional ya reconoce la necesidad de una producción con responsabilidad social y que tengan como fin el Buen Vivir.

En este contexto, el Programa CreEcuador, del Ministerio Coordinador de Producción, Empleo y Competitividad (MCPEC), presenta los sellos “Hace Bien” y “Hace Mejor”, como una iniciativa para motivar la competitividad de los sectores de la producción al reconocer a las empresas e industrias ecuatorianas comprometidas con el cumplimiento de las 4 Éticas Empresariales que promueve el Gobierno: Ética con los Trabajadores, Ética con la Comunidad, Ética con el Estado y Ética con el Medio ambiente.

La Ética con los Trabajadores procura que las organizaciones cumplan con los principios de los Derechos Humanos, con los convenios firmados con la OIT y con la legislación ecuatoriana vigente.

Entre los principales aspectos que conforman esta Ética Empresarial, se deben 
considerar a los siguientes elementos:

• Cumplir como mínimo con lo establecido en la ley, en cuanto a las remuneraciones, jornadas laborales, repartición de utilidades y beneficios para el trabajador, además de no prohibir el derecho a asociarse de los trabajadores.

• Cumplir con las leyes de Seguridad y Salud, para garantizar el desarrollo de las actividades en la organización analizando y controlando los riesgos laborales.

• Garantizar el desarrollo integral del trabajador, es decir el desarrollo de las competencias desarrollo de las competencias del personal que labora en la organización y también preocuparse por el desarrollo de la familia del trabajador.

• Garantizar que no exista discriminación de ningún tipo, entre otras.

La Ética con la Comunidad analiza las relaciones con los clientes, consumidores y proveedores para que las organizaciones apoyen al desarrollo de la sociedad en su conjunto. Dentro de los aspectos a considerar en esta ética, podemos mencionar: 

• Evidenciar el proceso de fabricación de los productos para que los usuarios verifiquen su aplicación y beneficios, y de esta manera, puedan ampliar la cobertura del consumo.

• Cumplir con las leyes, normas, ordenanzas que apliquen a la instalación de sus negocios para la fabricación de productos o prestación de servicios, tanto de las organizaciones y los proveedores.

• Apoyar al desarrollo de la comunidad mediante al trabajo conjunto entre la organización y la comunidad.

El uso de energías renovables y los cambios en la actitud del personal de las empresas son compromisos que se deben asumir
La Ética con el Estado procura que las organizaciones cumplan con sus obligaciones tributarias y fiscales, además de trabajar y apoyar en la ejecución de los proyectos de organismos gubernamentales.

La Ética con el Ambiente procura que las organizaciones se responsabilicen de sus procesos y, por ende, de los impactos que generan sus actividades en el medio ambiente, efectivicen el consumo de recursos naturales, y cuiden y conserven los mismos, para beneficio y sustento de las generaciones futuras. Dentro de los aspectos a considerar para sucumplimiento, podemos señalar: identificar y gestionar los riesgos ambientales y establecer mecanismos para disminuir el consumo de recursos naturales.

Realizar una adecuada gestión de los desechos
Estas iniciativas son promovidas por el Gobierno Nacional de manera integral, generando incentivos para las empresas que alcancen los mismos. Los sellos que constituyen los primeros pasos para impulsar una “cultura” de responsabilidad social en el sector de la producción ecuatoriano.

En el caso del sello “Hace Bien”, este tiene como objetivo reconocer a las empresas que cumplen con las disposiciones legales y normativas que regulan las cuatro éticas empresariales y han incorporado un componente de buenas prácticas empresariales.

En tanto, el sello “Hace Mejor” reconoce a las empresas que han incorporado a su gestión empresarial altos estándares de buenas prácticas en los aspectos relativos a las cuatro éticas empresariales. Para alcanzarlo, las empresas deben haber obtenido previamente el Sello Hace Bien, para poder iniciar su proceso de verificación.

Estos sellos reconocen la gestión de las empresas con el fin de consolidar la competitividad empresarial. Por esta razón, la aplicación a esta solicitud es voluntaria. Es importante saber que la concesión del sello no tiene costo alguno. El único valor que está de por medio es el pago de los servicios de auditoría que realizan las certificadoras acreditadas para realizar el proceso.

La concesión del sello tendrá vigencia por tres años, siempre y cuando existan auditorías de seguimiento y validación anuales basadas en los requisitos solicitados por cada sello.

El MCPEC ha diseñado los protocolos conociendo la realidad de las empresas a nivel nacional y ajustando sus requerimientos a cumplimientos de gestión solicitados a nivel internacional.

Este Ministerio no pretende convertirse en un ente de control adicional del Estado, sino que busca motivar, mediante la concesión de incentivos en distintos niveles, a que las organizaciones públicas y privadas cumplan con los más altos estándares de gestión empresarial y cumplimiento de las disposiciones normativas.

Meses atrás, el MCPEC entregó el sello “Hace Bien” a tres empresas ecuatorianas: Equisplast, Ecuaquímica y Chova del Ecuador.