El reto crónico del financiamiento La economía del país petrolero ya estaba en crisis por los bajos precios del crudo y el alto nivel de endeudamiento cuando estalló el brote de coronavirus en 2020. Arrastraba problemas estructurales (como un déficit fiscal permanente desde 2009) que llevaron al presidente Lenín Moreno a imponer dolorosas medidas de austeridad como parte de las condiciones de un préstamo de USD 6.500 millones aprobado por el Fondo Monetario Internacional, de los cuales ya se han desembolsado USD 4.000 millones. ➤ Ver también: 5 cosas que debes saber sobre el estado de la economía mundial Una de esas medidas fue poner fin al subsidio a los combustibles, una decisión que generó un estallido social a fines de 2019, que obligó al presidente Moreno a echar marcha atrás. El nuevo mandatario heredará la parte más dura de los requisitos del FMI, que incluye una reforma fiscal para conseguir el equivalente a un 2% del PIB en nuevos ingresos. El gran desafío será cómo implementar el ajuste económico en medio de una crisis que el año pasado provocó una contracción económica de 7,8%. La dependencia del petróleo En 1998, el barril de crudo llegó a venderse en USD 7 y en 2008 se disparó a USD 117. Luego se produjo otro ciclo de bonanza petrolera entre 2010 y 2014 pero, como no hubo ahorro, esas ganancias se gastaron en la misma medida que entraban los petrodólares al país. En esos años, el expresidente Rafael Correa (quien está condenado por cohecho), aumentó el gasto fiscal y repartió una parte de los beneficios del boom petrolero en ayudas para los sectores más vulnerables. Los recursos provenientes del crudo representaban cerca de un tercio de los ingresos fiscales. A partir de 2014 comenzó un período de vacas flacas. La economía comenzó a rodar cuesta abajo, aumentó aún más el endeudamiento y la pandemia terminó de convertir el estancamiento en una crisis devastadora. Actualmente, tanto el barril de petróleo WTI, que se transa en EE.UU., como el Brent (en Reino Unido) bordean los USD 60. En la medida que la economía mundial se recupere, las proyecciones de expertos son que a futuro el precio del crudo debería mostrar una tendencia al alza, dándole un respiro a la economía ecuatoriana. El manejo económico de las demandas sociales En Ecuador, uno de cada cuatro niños menores de cinco años sufre de desnutrición crónica, según Unicef. La pobreza llega a un 35% de la población y aunque el desempleo formal apenas bordea el 6%, una gran parte de la población vive del subempleo (en condiciones precarias). El país tiene deflación (o inflación negativa de 0,8%) porque hay muy poco consumo y la gente suele comprar únicamente lo indispensable. Y aunque el sueldo mínimo está en USD 400, más alto que en otros países latinoamericanos, el costo de vida también es alto. En un país con las arcas fiscales escuálidas, con serias dificultades para aumentar el gasto social, sin posibilidades de endeudarse en el mercado financiero y con el FMI que le impone un ajuste en medio de la crisis, Lasso tendrá que sortear muchas barreras. Fuente: BBC Mundo