Los primeros pasos de lo que sería el Honda NSX se dieron durante 1984, cuando un grupo de ingenieros comenzó a trabajar en la idea de un Honda con motor central. Tras evolucionar el proyecto, en febrero de 1989 haría acto de presencia por primera vez, en el Salón del Automóvil de Chicago, el Honda NSX –New Sport eXperimental–; y posteriormente en el Salón del Automóvil de Tokio en octubre de ese año, recibiendo críticas muy positivas. A lo largo de la vida de la primera generación de este modelo existieron un total de cinco variantes especiales: Honda NSX-R, Honda NSX Type S, Honda NSX Type S-Zero, Honda NSX Alex Zanardi Edition y el Honda NSX-R GT. Estos son 5 datos históricos de este importante automóvil: El Honda NSX es un modelo que nació justo antes de la crisis de Japón y que demostró todo el potencial de ese país para crear auténticos deportivos. Su carta de presentación fueron un motor V6 atmosférico ubicado en posición central y una puesta a punto de chasis perfecta. Entre los más ilustres de sus probadores, estuvo Ayrton Senna, que tuvo la oportunidad de probar y poseer una de las primeras unidades gracias a su etapa en McLaren Honda, a finales de la década de los años 80. En Youtube es famoso su vídeo conduciendo una unidad por el circuito de Suzuka. Sus dos elementos característicos más famosos son los faros retráctiles, que estuvieron en producción hasta 2002 para dar paso a otros fijos –adaptándose a las nuevas normativas de protección a peatones–; y una trasera presidida por unas luces que cubrían todo el ancho del mismo. A lo largo de su vida comercial contó con dos versiones mecánicas que partían de un bloque V6 atmosférico capaz de girar a 8.000 rpm. Entre 1990 y 1997 apareció la primera variante de 3,0 litros que entregaba una potencia de 270 caballos y 285 Newton/metro de par con el cambio manual de cinco relaciones y se quedaba en 252 caballos y el mismo par en la caja automática de cuatro relaciones. También te puede interesar: Honda City, nuevo modelo de la marca en Ecuador Con las diferentes variaciones de tarifas a lo largo de los años es complicado dar una cifra concreta pero, en 1990, una unidad nueva costaba unos 60.000 dólares. Si hacemos ese mismo ejercicio a día de hoy y corregimos la inflación, su precio rondaría los 116.000 dólares.