La situación sin precedentes que estamos viviendo hoy aceleró la transformación digital de las empresas, instituciones y los gobiernos del mundo, en todos los países de Latinoamérica y Ecuador no es la excepción. Pasó de ser un objetivo a largo plazo para convertirse en la llave que permite atender las demandas actuales y emerger hacia el futuro post Covid-19. Frente a esta nueva situación, desde un punto de vista de negocio, las empresas están experimentando necesidades puntuales que podríamos agrupar en tres pilares. Primero lo urgente, cómo apoyamos a nuestros clientes y la sociedad a resolver los problemas más relevantes, para ayudar a asegurar la continuidad comercial en nuestro país; segundo agregar valor con tecnología, para reconvertir negocios e industrias y construir un panorama futuro basado en más y mejores servicios para usuarios y ciudadanos; y, en tercer lugar, la base de todo y aquello que da sentido al esfuerzo, las personas. Dentro de lo urgente, las empresas transitan un proceso de transformación digital en un contexto de incertidumbre por la pandemia. Antes de COVID-19, solo el 3.4% de la fuerza laboral global trabajaba desde su casa según Global Workplace Analytics. Las organizaciones deben adoptar una infraestructura y servicios fuertes basados en la nube, capaces de procesar datos en función de la demanda comercial y que resguarden los datos comerciales y de los clientes. A su vez, los ciberataques están aumentando y presentan desafíos de privacidad. Las compañías deben proteger sus datos corporativos, permitir la productividad de sus usuarios, cumplir con las regulaciones de la industria y extender virtualmente el equipo de seguridad, mientras que permiten a los trabajadores remotos acceder a sus aplicaciones. Cuando hablamos de agregar valor, la nube y la Inteligencia Artificial son las tecnologías que aportan valor por excelencia. Con el trabajo remoto convirtiéndose en una norma, Cloud crea agilidad, escalabilidad y eficiencia al tiempo que simplifica la administración de la infraestructura de TI y ofrece optimización de costos. Por otro lado, las empresas deben proporcionar continuidad comercial, reducir los tiempos de espera y mejorar la satisfacción del cliente, mientras manejan el aumento significativo en los volúmenes de contacto. Por esto, necesitan automatizar las solicitudes de servicio a través de IA. Otro desafío al que se enfrentan las empresas es el fuerte impacto en la cadena de suministro. Las organizaciones deberán fortalecerse con Blockchain y IoT, permitiendo una mejor capacidad de respuesta e interconexión dentro de la organización. Está claro que ninguna de estas necesidades que acabo de mencionar puede resolverse si no ubicamos en primer lugar a los que son la base fundamental de todo: las personas y la salud. Como líderes de tecnología, debemos aportar nuestro conocimiento para ayudar a acelerar el proceso de descubrimiento, para aportar en la batalla global contra el coronavirus, mientras trabajamos continuamente para ayudar a garantizar la salud y el bienestar de toda la población. Hoy, estamos enfrentando retos sin precedentes y la clave es la innovación con propósito, es decir, soluciones y servicios creados por y para resolver las necesidades más urgentes de la sociedad.