Estos retos solo pueden abordarse con soluciones que empoderen a las mujeres. Invirtiendo en las mujeres podemos impulsar el cambio y acelerar la transición hacia una sociedad más sana, segura e igualitaria para toda la población. Muchos de los adelantos alcanzados en los últimos 30 años están siendo amenazados por la falta de presupuestos orientados a la igualdad, en áreas específicas como acceso a mercados laborales, nuevas tecnologías, la salud, la educación o la prevención de las violencias basadas en género. De acuerdo con las estimaciones más recientes al ritmo de progreso actual la próxima generación de mujeres todavía dedicará en promedio 2,3 horas más por día al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado que los hombres; 342 millones de mujeres y niñas vivirán bajo la línea de pobreza; y 1 de cada 4 mujeres y niñas experimentarán inseguridad alimentaria de aquí al 2030. Hasta 2023 no se había alcanzado en el mundo ninguno de los indicadores del ODS 5 sobre igualdad de género y empoderamiento de las mujeres. Hay países que han reportado mayores adelantos, pero en general los derechos de las mujeres, la igualdad de género, y el reconocimiento de las contribuciones de las mujeres a todas las esferas de la vida sigue siendo insuficiente. En este Día Internacional de la Mujer, 8 de marzo de 2024, queremos llamar a todas las personas, empresas, organizaciones y gobiernos a acelerar el progreso invirtiendo en la igualdad para acelerar el empoderamiento económico de las mujeres a través de cinco elementos clave: Recursos: Conectar a las mujeres con los recursos financieros puede servirles de ayuda para cubrir sus necesidades básicas, empezar un negocio o expandirlo. Trabajos: Cuando las mujeres progresan en el mundo laboral, están en mejor posición para ejercer su capacidad de acción y hacer uso de sus derechos. Pero no sirve cualquier empleo; ha de ser trabajo productivo y en condiciones de libertad, equidad, seguridad y dignidad. Tiempo: Todo el mundo necesita cuidados a lo largo de su vida. En la actualidad las mujeres dedican alrededor del triple de tiempo al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado que los hombres. Según los cálculos, cerrar las brechas existentes en los servicios de cuidados y ampliar los programas de trabajo decente crearía casi 300 millones de puestos de trabajo para 2035. Seguridad: Las mujeres se enfrentan a numerosas amenazas para su seguridad, entre ellas, la violencia de género, los conflictos, la inseguridad alimentaria y la falta de protección social. Con independencia de la forma que adopte, la inseguridad dificulta el empoderamiento económico de las mujeres, las atrapa en la pobreza e impide que ejerzan sus derechos y desarrollen todo su potencial. Derechos: A escala global, en promedio, las mujeres sólo tienen el 77 por ciento de los derechos legales de los que disfrutan los hombres. Los derechos humanos son fundamentales para el empoderamiento económico de las mujeres y aprobar leyes y políticas que apoyen ese empoderamiento y revoquen los marcos jurídicos discriminatorios allanaría un camino a la igualdad.