Expositor: Julián De Zubiría Samper, Fundador y Director del Instituto Alberto Merani. La educación sufrió una gran afectación con la llegada del Covid-19. Para Julián De Zubiría Samper, Fundador y Director del Instituto Alberto Merani, la pandemia nos dejó varias lecciones y aprendizajes. Una de ellas, es la importancia de las escuelas físicas para un país. Al moverse obligadamente al modelo virtual, una de cada tres mujeres perdieron su empleo por cuidar a los niños en las casas. Por otro lado, el no tener a los compañeros y a los profesores de manera presencial se tornó en un desenlace complejo para los estudiantes. “Nos mostró lo que pueden hacer los padres de familia por sus hijos en cuanto a educación y que la conectividad es fundamental en esta época; es una condición de derecho a la educación. Nos mostró algo que Charles Darwin ya nos había dicho: que no es la especie más fuerte la que sobrevive si no la más flexible, es una cuestión más de adaptabilidad que de fuerza”, comentó el expositor. Dentro de su ponencia, el especialista puso énfasis en la realidad de América Latina. “Es muy triste ver como en un continente muchos niños tuvieron que abandonar la escuela por falta de conectividad”. Un ejemplo de ello se puede observar en Colombia, país donde el 66% de niños, 2 de cada 3, no tienen la posibilidad de continuar su educación vía aparatos tecnológicos. Según Julián Zubiría de Samper, América Látina es el continente más desigual del mundo. Una realidad que se potenciará después de la pandemia, donde el escenario cercano tendrá brechas más grandes. Ante esto, la pregunta que se plantea es si vamos a aprovechar esto para promover una importante transformación tecnológica. “América Latina está muy atrás en el mundo en cuanto a educación. Cuántos estudiantes no aprenden a leer en América Latina en la escuela: la mitad. Es muy preocupante. Y quiénes llegan a una lectura crítica: menos de 1 de cada 100. El 71% de estudiantes en Ecuador están en 0 menos 1 en matemáticas”, comenta. Gran parte del problema, para Zubiría, es un sistema que en América Latina se ha dedicado a meter información en la cabeza y el cambio de paradigma ha sido muy lento. “En Latinoamérica, la educación ha mostrado un espejo para reflejar el comportamiento en los niños y no les ha abierto la ventana. Creo que abrir esa ventana sería posible si contestamos esta pregunta. ¿Qué es lo imprescindible en la educación?”. Ante estos cuestionamientos, podemos ver los modelos educativos del mundo. En España, por ejemplo, crearon una comisión que llegó a la conclusión de que se deben distinguir dos aprendizajes: los básicos e imprescindibles y los deseables. El problema en América Latina es que le han dado mucho protagonismo a los aprendizajes deseables y no a los imprescindibles. El modelo educativo de Finlandia dice que son siete competencias educativas que deben ser desarrolladas, pero la tesis que se debe implementar en América Latina, según Zubiría, y que ha sido desarrollada en los últimos 30 años es que deberían haber tres competencias: pensar, comunicarnos y convivir. En general, la escuela en América Latina tendrá que re pensarse: “Un barco avanza si sólo se está remando en una dirección”. Para concluir, el experto afirma que la pandemia nos debe replantear muchas cosas como la idea del éxito y el consumo. Y en especial lo que es esencial en la vida: un abrazo, alguien que nos quiera y las sociabilizacion. El aprendizaje es el medio para conseguir el fin y el fin debe ser el desarrollo humano.