Esta decisión, sin precedentes, refleja la creciente alarma por las mayores presiones inflacionarias en la zona euro, compuesta por 19 países, y la depreciación del euro. Sin embargo, está en línea con las previsiones de los analistas. Cuestionado por la lenta reacción ante la subida de los precios que comenzó con el fin de los confinamientos por Covid-19 y que se agravó con el conflicto entre Rusia y Ucrania, el Banco Central Europeo asume una decisión agresiva que se alinea con la Reserva Federal, que evalúa una tercera subida de 75 puntos básicos. También te puede interesar: Expertos creen que la bajada del euro lastrará la economía, pero sin recesión “Este importante paso adelanta la transición desde el actual nivel altamente acomodaticio de las tasas de interés hacia niveles que garanticen el retorno oportuno de la inflación al objetivo del 2% a medio plazo del BCE”, señalaron los responsables de formular las políticas de Fráncfort en un comunicado. Asimismo, elevaron sus perspectivas de inflación para este año y el próximo, al tiempo que redujeron su previsión de expansión económica para 2023. Fuente: Bloomberg Línea