Cuando el colectivo Wald creó este Proto-Habitat en 2020, el reto era enorme: crear una casa prefabricada que contara con un confort inigualable, con una superficie útil de 85 metros cuadrados, para la versión más básica del proyecto. Construido en tres niveles, cada uno de los cuales varía entre 15 y 35 m², el edificio es totalmente modular, con lo que se puede dar rienda suelta a la imaginación y a las necesidades de su ocupante. Un lugar para vivir, un lugar para trabajar, un espacio de exposición. Todo es posible, gracias a los módulos yuxtaponibles y superponibles que pueden encajarse según el uso que se les quiera dar. También te puede interesar: De pirámide a residencia: Casa Caracol es una pieza de identidad mexicana Una vez pasada la entrada de la casa prefabricada, encontrarás una planta baja con una terraza contigua y una entreplanta con un cuarto de baño. En la parte superior de esta atípica casa prefabricada hay un invernadero con una vista ininterrumpida de los alrededores —ciudad o naturaleza salvaje, dependiendo de dónde elijas construir tu Proto-Hábitat—. Dos ventanales bañan la primera planta de luz natural, que se filtra a través de los tonos amaderados (roble, álamo y pino se utilizan en todas las habitaciones) del interior. La madera está omnipresente, expuesta en las fachadas, los paneles interiores, las vigas y la carpintería. Este prototipo de pabellón, de 8 metros de altura, está construido con madera obtenida directamente por los arquitectos del proyecto a menos de 500 kilómetros del lugar de montaje. Inspirada en las casas desmontables de Jean Prouvé, esta casa en kit ha sido preseleccionada para el Premio Archinovo 2022. Sin duda, encarna nuevas perspectivas de vivienda híbrida y responsable. Fuente: Architectural Digest