El proceso de certificación se basa en la percepción de los colaboradores acerca de su experiencia en su lugar de trabajo y está avalada por la metodología internacional de Great Place to Work®. Las organizaciones que inician su medición de ambiente laboral con Great Place to Work®: conocen la experiencia de sus colaboradores, cuantifican su cultura, cuentan con datos confiables para la toma de decisiones, diseñan una propuesta de valor para sus colaboradores y fortalecen su marca empleadora.