Ante la amenaza de la emergencia climática, los científicos ya trabajan para adaptar nuestras dietas a prueba de crisis alimentarias severas. La guerra de Ucrania ha puesto de relieve los peligros de depender de unos pocos cultivos comercializados a nivel mundial. Con el 90% de las calorías provenientes de tan solo 15 cultivos, los expertos del Royal Botanic Gardens en Kew, Londres, están buscando ingredientes para preparar el menú que comeremos en 2050. El pandano El pandano es un pequeño árbol que crece en las zonas costeras desde las islas del Pacífico hasta Filipinas. Las hojas se usan para dar sabor a platos dulces y salados en gran parte del sudeste asiático, mientras que la fruta, parecida a la piña, se puede comer cruda o cocida. Los frijoles Los frijoles, o legumbres, son otro "alimento del futuro". Son baratos, ricos en proteínas y vitaminas B, y se adaptan a una amplia gama de entornos, desde las costas del océano hasta las laderas de las montañas. Hay 20.000 especies de leguminosas en el mundo, pero usamos solo un puñado. "Se cree que hay cientos en la naturaleza que aún son desconocidas para los científicos", indica Helen Briggs, corresponsal de la BBC para medio ambiente. También te puede interesar: Los 10 ‘superfoods’ que exporta Ecuador Cereales silvestres Los cereales, que provienen de las gramíneas, también tienen una gran diversidad, con más de 10.000 especies, lo que ofrece un gran potencial para nuevos alimentos. El fonio, por ejemplo, es un nutritivo cereal africano que se utiliza para hacer cuscús, crema de avena y bebidas, y su planta puede tolerar la sequía. La falsa banana El ensete, o "falsa banana", es un pariente cercano de la banana, pero se consume solo en una parte de Etiopía. El fruto de la planta no es comestible, pero los tallos y las raíces, ricos en almidón, se pueden fermentar y usar para hacer gachas y pan. Los estudios sugieren que este cultivo tiene el potencial de alimentar a más de 100 millones de personas en todo el mundo. Fuente: BBC Mundo