Según un análisis de PwC Strategy&, los vehículos eléctricos de batería (BEV) representaron el 8,2% de las nuevas matriculaciones de automóviles en 14 grandes mercados, el año pasado, frente a solo el 4,1% del 2020. Mientras que varios mercados europeos, así como China, alcanzaron una cuota de mercado de dos dígitos en 2021, Estados Unidos se quedó atrás con una cuota de vehículos eléctricos de solo el 2,6%. Al igual que en años anteriores, Noruega fue una excepción, con una cuota de autos eléctricos del 65%, mientras que Islandia, Suecia, Dinamarca y Finlandia también ocuparon un lugar destacado en la lista, lo que demuestra la rápida adopción de este tipo de vehículos en los países nórdicos. China, que es con diferencia el mayor mercado de automóviles eléctricos en términos de ventas de unidades, también duplicó su cuota de mercado hasta alcanzar el 12,7% de las nuevas matriculaciones. En España, esta cuota fue de solo el 2,8% el año pasado, casi cinco veces menor que la alemana. Aunque en Noruega, medidas como exenciones fiscales y de peaje y otros incentivos económicos y ayudas financieras han resultado muy eficaces para promover la movilidad eléctrica, el modelo noruego no puede trasladarse fácilmente a otros países. En primer lugar, por su coste, ya que Noruega subvenciona la compra de autos eléctricos a un nivel que pocos países podrían permitirse. Y, en segundo lugar, porque es una economía con uno de los niveles de renta más altos del mundo (irónicamente gracias a sus reservas de petróleo), lo que representa una clara ventaja de asequibilidad para la población. Fuente: ACE, CAAM, PwC