1. Compra menos, compra mejor Pensar en qué es lo que vas a adquirir y en todo lo que hay detrás de una prenda es mucho mejor que solo comprarla porque nos gusta o porque está en tendencia.En este punto, recuerda la importancia que tiene elegir calidad sobre cantidad. Con esto podrás reducir drásticamente el impacto ambiental de tus prendas. 2. Infórmate e investiga de dónde vienen Uno de los primeros puntos que hay que tomar en cuenta cuando buscamos ser más responsables es saber en dónde comprar. Como consumidores es importantísimo investigar y estar informados de las condiciones bajo las que se elaboran las prendas. Es clave escoger una tienda con responsabilidad ambiental, social y ética. También te puede interesar: Los materiales naturales son el futuro de la moda 3. Compra fibras más naturales Las fibras sintéticas como el poliéster, el nylon o el acrílico, suelen ser de las más dañinas para el ambiente, y aunque son muy atractivas porque también son económicas, es mejor inclinarse por las prendas que vengan de fibras naturales como el algodón, el lino o el hemp orgánicos, los cuales usan en sus procesos muchos menos pesticidas y químicos. 4. Vintage shopping o second hand No hay duda de que la prenda más sustentable es la que no se hace y, en este caso, puedes evitar la sobreproducción si compras una que ya está hecha y que lleva un tiempo buscando un nuevo dueño. Además de que puedes encontrar verdaderas joyas a precios increíbles y en un gran estado, vas a ser tú la encargada de darle la vuelta a esa pieza para regalarle una segunda vida. 5. Compra solo lo necesario: Este punto no quiere decir que dejemos de comprar pero, sí que seamos más conscientes al hacerlo sabiendo todo lo que implica que esa prenda nueva forme parte de nuestro clóset. Ahora al ir de compras, esta es la pregunta que deberíamos hacernos: ¿lo quiero o lo necesito?, porque son dos conceptos muy diferentes y hay que aceptarlo. Fuente: In Style