¿Cómo fortalecer una educación de calidad en Ecuador?

¿Cómo fortalecer una educación de calidad en Ecuador?

El fortalecer la educación y estandarizar en calidad recae en manos del organismo de regulación y control, los docentes y, por último, pero no menos importante los padres de familia.

El organismo de control debería instaurar, pilares fundamentales en la educación y formación desde la fase inicial (primaria): conocimiento de nuevos idiomas con una carga horaria importante como parte de la globalización, moral (respeto a la familia, las tradiciones, los animales y la naturaleza) y por último trabajo en su cuerpo (el deporte y los buenos hábitos alimenticios van de la mano).

La importancia se fundamenta en estudios donde el aprendizaje en etapas iniciales tiene una asimilación mayor y fortalece la base de su formación posterior, los niños dedican el tiempo a desarrollar su personalidad y a interiorizar principios morales, aprendiendo códigos éticos para la convivencia, una educación de calidad se construye con valores, conocimiento y disciplina y deben ir de la mano con las materias tradicionales, esto crea una sociedad con cultura basada de normas y respeto a los demás.

Los docentes tienen un papel fundamental en el sistema educativo, deben tener la figura de respeto a nivel de sociedad, deben tener una formación constante y tener una muy buena remuneración, esto con lleva a que sus horarios puedan extenderse, debido a estas actividades.

Su misión formación de calidad, su visión entregar a la sociedad personas con cultura y conocimiento, en su mente no debe caber el manifestar o ir a la huelga, mancillaría su rol de formadores.

Los padres tienen el deber social de educar a sus hijos, no dejar la responsabilidad al docente se debe comprometer desde el inicio con normas y tareas que deben cumplir a lo largo del aprendizaje del alumno deben inculcar el auto aprendizaje o las tutorías extra curriculares, el compromiso es padres e hijos, complementar el conocimiento y valores para una formación integral.

 

Por: Diego Flores