Por ello, los profesores tienen que inspirar tranquilidad a los estudiantes. Para lograrlo deben tener las capacitaciones necesarias. “Hay profesores maravillosos; he visto durante la pandemia como algunos docentes motivan a los niños, como se unen el maestro de lengua con el de educación física y hacían las olimpiadas del lenguaje. Además, el docente tiene que ser mejor pagado, mejor reconocido y ser escogido de entre lo mejor de la población ecuatoriana, porque la educación debe desarrollar la creatividad de los niños, fortalecer el tema de valores, el resto viene por añadidura", recalca Arteaga. América Latina necesita científicos, el 2% de la población mundial es superdotada, ese 2% mueve a la humanidad. En Ecuador tenemos talento, pero se debe trabajar con los maestros para que sean ellos quienes desarrollen la creatividad de sus alumnos. En adición, la Ministra de Educación sostiene que un docente no solo debe estar preparado en el dominio de su disciplina, también debe tener un pensamiento enfocado en esta era digital; tener una lectura crítica de lo que brinda la información, en cómo acceder a fuentes válidas y procesarlas de forma óptima. “Actualmente, los profesores tienen que ser sensibles y solidarios para formar en valores y ética a sus estudiantes. Tienen que evaluar las situaciones desde diferentes perspectivas para tomar decisiones acertadas, en contextos reales, basados en evidencias científicas”, señala. "El mundo cambió y la educación también. Las redes sociales y la Internet ya habían modificado la forma en la que accedemos al conocimiento e información; sin embargo, el Covid-19 nos enfrentó a un reto enorme al acelerar la transformación digital y llevarnos a un modelo de enseñanza completamente distinto. Nuestra innovadora estructura pedagógica de “Un día a la vez”, unida al flipped classroom y blended learning, nos han permitido encontrar el camino para impulsar los procesos más importantes de enseñanza, que se han convertido en el arma secreta y de conexión con los estudiantes, respetando el ritmo de cada uno de ellos. Fórmula exitosa que integra el conocimiento, la tecnología y el aprendizaje, en un marco de humanidad, haciéndonos vivir el proceso más relevante de evolución educativa. Por ello, el Colegio Johannes Kepler, pionero en innovación educativa, toma las mejores plataformas y tecnologías del mundo, vive la cuarta revolución humana, incentiva la creatividad, la autonomía y nos desafía a los educadores y a la sociedad entera a formar círculos virtuosos que están empeñados en llegar más que a la mente, al corazón de cada familia y estudiante". "Es sorprendente y admirable cómo nuestros estudiantes y profesores se adaptaron a esta nueva modalidad, ambos practican la autorreflexión y autoevaluación y basan sus metas en su proceso de crecimiento personal. Seguiremos fomentando, en modalidad presencial o virtual: La realización de proyectos que ofrezcan contextos del mundo real y generen impacto en la vida de los alumnos. El desarrollo de conocimientos y habilidades lingüísticas. La autorreflexión y evaluación, cuestionando qué se ha logrado y cómo se puede avanzar. La participación en el procesamiento cognitivo que resalte el proceso de investigación. La colaboración y comunicación dentro y fuera del aula. Y, finalmente, la realización de un producto público para presentar, exhibir más allá del aula. Debemos estar preparados para enfrentar los desafíos que trae este modo de aprendizaje. Viene con maravillosas oportunidades, pero también con retos desconocidos. Siempre hay margen de mejora y reconocemos las lecciones que hemos aprendido como guía para seguir adelante, ofreciendo una enseñanza de calidad". Más información