Por su parte, el gasto de los consumidores avanzó a un ritmo del 3%, más rápido de lo proyectado inicialmente. Asimismo, la inflación se revisó al alza. El año anterior, la economía creció en un 2,5%, lo que reflejó una aceleración con respecto a 2022 y superó con creces los resultados de la zona euro y Japón. Este hecho sorprendió a muchos economistas que estimaban que EE.UU. entrara en recesión tras las agresivas subidas de tasas de interés de la Reserva Federal. Por el contrario, la solidez del mercado laboral afianzó el gasto de los consumidores y mantuvo el avance de la economía. Pese a que la mayoría de los economistas esperan una ralentización del crecimiento en este año, debido a que los incrementos en el coste de los préstamos frenan la demanda de los hogares y la inversión empresarial, aún sostienen que EE.UU. puede evitar una recesión.También te puede interesar: Primer ministro anuncia que el PIB de China creció alrededor del 5,2% en 2023 Por otro lado, el índice de precios de los gastos de consumo personal aumentó en un 1,8% anual en cuarto trimestre. Si se excluye los alimentos y la energía, el indicador refleja un mayor ritmo en torno al 2,1%, de acuerdo con la Oficina de Análisis Económicos. En ambos casos, las cifras son superiores a las estimaciones iniciales. Las existencias restaron 0,27 puntos porcentuales al PIB, frente al ligero estímulo de la estimación inicial del cuarto trimestre. En cambio, el consumo personal añadió 2 puntos. Fuente: Bloomberg Línea