Así como las marcas, las empresas y las personas tenemos una marca que nos define, que es aquello que los demás dicen de nosotros cuando salimos de una habitación, así tal cual, el employer branding hace referencia a la imagen que una empresa proyecta en relación a qué tan buena opción es para trabajar. Cuidar de la marca empleador es tan importante como cuidar de la marca como compañía de negocios. ¿Cómo ha cambiado la construcción de la marca empleador / pre pandemia y post pandemia? En un contexto en el que la confianza ciudadana recae en las empresas como medios para sacar adelante al país y no en los gobiernos, se vuelve cada vez más relevante trabajar en la construcción de bases sólidas que le devuelvan el sentido de seguridad a los ecuatorianos. En un estudio realizado por Ipsos, a 10.000 encuestados en 14 países en febrero de este año les preguntamos ¿Qué tan bueno o malo es el trabajo que están haciendo: su empleador, las empresas en general y/o su gobierno para ayudar a su país a salir adelante? Y las respuestas de aquellos que creen que lo hacen bien rondan el 58% para sus empleadores, el 48% para negocios en general y solo el 38% para el gobierno. Es decir, los latinoamericanos esperan que la recuperación post pandemia sea impulsada por grandes organizaciones multinacionales y pequeñas empresas -y Ecuador no es la excepción-. Pero las empresas deben centrarse no solo en el rendimiento financiero, sino también en los valores comerciales, en la sostenibilidad y la responsabilidad social. Desde tu visión, ¿qué busca actualmente la ciudadanía en la empresa en la que anhelan trabajar? Busca vincularse a empresas que sean transparentes y reales. Que muestren los verdaderos valores de la compañía, la forma de trabajar y cómo tratan al talento. Buscan vincularse a organizaciones que demuestran que a pesar de tener una visión en donde el cliente va primero, también el talento sea importante. Que entiendan que las personas son el recurso más valioso de todas las empresas. PROPÓSITO ORGANIZACIONAL “Vemos cambios que se mantienen en el tiempo y que se alinean con expectativas más altas con respecto a los negocios, los valores con los que se lideran y el propósito organizacional que profesan. Sin embargo, muchos de los conceptos básicos para los empleados no han cambiado. El desempeño de los gerentes y la forma de relacionarse con sus equipos, el pago y la recompensa, la cultura organizacional siguen siendo importantes y darán forma al éxito del trabajo híbrido. Generar confianza como empleador responsable es vital ya que la demanda de atención y transparencia solo aumentará”.