Según la Asociación de Compañías Administradoras de Fondos y Fideicomisos Mercantiles (AAFFE), para su operación cumplen varios requisitos, como los financieros, que son relativos a su capital; tecnológicos, conformado por plataformas de servicios y procesamiento de la información; estructura de personal. Están sujetas al control de la Intendencia de Mercado de Valores, de la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros. Cumplen Normas de prevención de lavado de activos y reportan periódicamente a la Unidad de Análisis Financiero y Económico (UAFE). Estas entidades proveen de información continua tanto a la autoridad como a sus clientes; rinden cuentas comprobadas de su gestión en forma periódica. Sus actos están revestidos de formalismo y rigurosidad.