Por: Harsha V. Misra, Fundador de una firma de inversiones. Todos los profesionales pueden aprender de este régimen de entrenamiento. Por esto, se busca responder a la pregunta: “¿podrá una rutina polarizada de baja intensidad, conducir a mejores resultados que trabajar a una intensidad media la mayor parte del tiempo?” Considera los siguientes niveles de entrenamiento: Baja intensidad: Se siente fácil y relativamente lenta - como si uno apenas estuviera intentándolo. Intensidad media: Esto involucra empujarse a uno/a mismo/a al punto de incomodidad, pero aún lejos de la exigencia máxima. Alta intensidad: Esto implica entrenar cerca del límite absoluto de cada uno. Muchos corredores competitivos, por ejemplo, pasan el 80% de su tiempo entrenando a una intensidad baja. Ellos se contienen de manera premeditada. El otro 20% del tiempo lo realizan a una intensidad alta, a través de rutinas con impulsos momentáneos fuertes de velocidad y potencia. ¿Qué pasa con el entrenamiento a intensidad media? El grupo competitivo casi no pasa tiempo haciendo esto. Debido, principalmente, a que lo consideran como un desgaste de energía. He escuchado que los expertos en resistencia lo describen como: “mucho dolor para tan poca ganancia”. Sin embargo, y trasladándose a un contexto laboral… Se puede llegar a creer con frecuencia que las horas largas trabajadas a una intensidad baja son, de alguna manera, fáciles. Pues, no lo son. Los cerebros humanos competitivos simplemente no están configurados para reservarse o ahorrar esfuerzos. Hacerlo, implica paciencia, disciplina extrema, y un enfoque a largo plazo en el rendimiento. Desde un punto de vista personal, no soy un investigador académico ni un experto en productividad personal. Pero, al encontrarte en la búsqueda de maneras para mejorar el rendimiento y los resultados en el nuevo año, te invito a pensar sobre cómo un modelo de trabajo con intensidad baja puede beneficiar tu línea de trabajo. Mi experiencia me dice que esta idea, vale la pena ser explorada por muchos líderes de negocios. Recordemos que el disminuir la intensidad laboral, podría generar un impacto positivo en la productividad de los colaboradores, llegando a tener así, una empresa con colaboradores más felices, y por ende, más rentable. Fuente: Harvard Business Review Traducido y adaptado por: Felipe Dueñas, Growth and Digital Marketing Coordinator, Great Place To Work® Ecuador. Si quieres que tu empresa sea un gran lugar de trabajo y cuente con iniciativas similares, que te permitan construir una fuerte Marca Empleadora, contáctanos a través de: https://bit.ly/3DwuBNk