Nelsa comprende que no podemos hablar sinceramente de querer generar cambios significativos en el mundo si las personas no priorizan la superación de la violencia, un problema que ella considera como el origen de la injusticia. En su incansable lucha por la paz, Nelsa aborda la crítica cuestión de reintegrar a los jóvenes, quienes a menudo se encuentran atrapados en un ciclo de violencia y desigualdad. Su dedicación a este desafío radica en la convicción de que la paz no puede lograrse si no abordamos las raíces de la violencia y trabajamos en la rehabilitación y reinserción de los jóvenes afectados por ella. Para Nelsa, esta misión representa un paso esencial hacia la construcción de un mundo más justo y pacífico, donde la igualdad y la armonía sean las piedras angulares de la sociedad. Su trabajo incansable nos recuerda que el camino hacia un mundo más pacífico comienza con la transformación y la reinserción de aquellos que han sido afectados por la violencia, y nos inspira a unirnos a esta importante causa. El Poder del compromiso y la fuerza femenina En el camino hacia la construcción de una sociedad más justa y equitativa, Nelsa aprendió valiosas lecciones sobre el poder y la influencia que pueden impulsar el cambio. “Aprendí que existe un poder horizontal, que se ejerce en beneficio de los demás. Este poder se convierte en una herramienta poderosa para mejorar la sociedad cuando se desarrolla y se utiliza de manera efectiva”, expresó. Además del poder horizontal, existe otra forma de poder que proviene del interior de cada individuo: el poder moral. “Este es el tipo de poder que figuras como Martin Luther King Jr. ejemplificaron de manera excepcional. El poder moral es un faro que guía nuestras acciones hacia un camino de justicia y rectitud, inspirando a otros a unirse a la causa. Es un poder que debemos cultivar y nutrir para avanzar hacia un mundo mejor”, dijo. Es así como Nelsa destacó la importancia de la fuerza femenina. Asegura que las mujeres han demostrado repetidamente su capacidad para ser honestas, fuertes y apasionadas en la lucha por un mundo más justo. “Esta fuerza femenina es un recurso invaluable que puede ser utilizado para levantarnos y afirmar que estamos dispuestas a construir un futuro diferente”, señaló mientras los participantes aplaudían.