Tras graduarse de un FP, Marcus Diekmann, estuvo trabajando en la Hacienda de Alemania hasta que empezó a estudiar ADE en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Bocholt, pero no llegó a terminar los estudios. En 2004 fundó su primera agencia de marketing, y en 2010 Shopmacher, una agencia de comercio electrónico. Se especializó en digitalización para el comercio minorista en su día a día y en 2016 se hizo cargo de la transformación digital en la empresa holandesa Beter Bed. Finalmente, en 2019 volvió a trabajar en la empresa familiar de Rose Bikes. "Yo diría que soy un apasionado de todo, un inversor y gestor que no encaja en ningún sitio”. La carrera de Diekmann recogida en su LinkedIn incluye 30 puestos de trabajo, en 6 de los cuales se encuentra activo actualmente. Forma parte del consejo asesor y dirige Rose Bikes, es miembro de Shopware AG, accionista de Votebase y está en el consejo directivo de Baby One. ¿Cómo puede abarcar tanto? El también padre divorciado menciona de pasada que las semanas en las que tiene a sus hijos —cada 15 días— solo trabaja hasta las 12 del medio día. Su particular estilo de liderazgo y gestión Su clave del éxito: rodearse de las personas adecuadas. "Siempre que asumo un nuevo cargo, me aseguro de que tengo un equipo fuerte a mi alrededor, independientemente de lo que yo haga". Diekmann se limita a ser el inspirador, el motivador, el entrenador, el que toma decisiones. Y también "el dictador". Así es. El emprendedor se califica así mismo como autoritario a la hora de tomar las decisiones estratégicas. "Todo el mundo puede dar su opinión sobre el 'qué hacemos' y la escucho, pero al final la decisión la tomo solo yo", explica. "El cómo lo llevamos a cabo lo decidimos entre todos". "Cuando era joven me dieron este consejo: ¿cómo se van a acordar de ti si te limitas a ser amable? Ten confianza, pero nunca seas arrogante". Diekmann asegura que es necesario establecer contactos fuera de tu propio sector, "de esta manera tienes la oportunidad de aprender cosas nuevas". Excelencia operativa "Nunca me vuelvo ciego a los negocios", asegura mientras explica cómo coge las mejores ideas de cada empresa para fusionarlas. "Se trata de buscar la excelencia operativa" asegura. Aprendió esta lección mientras dirigía su primera empresa. "Al principio, teníamos una nueva idea de negocio cada semana, pero en realidad estábamos evitando optimizar nuestras ideas originales. Empezando a lo tonto no se consigue nada. Lo experimento a menudo como asesor de mis startups, es demasiado fácil saltar rápidamente a otra idea cuando las cosas se ponen difíciles". También te puede interesar: Melanie Perkins, la joven emprendedora más rica del mundo gracias a la app de diseño Canva De esta manera es como Marcus Diekmann ha conseguido ser millonario. Él mismo se considera un "niño de pueblo", así que el dinero tampoco es lo que más le importa. "A mis amigos solo les preocupa que ponga carne en la parrilla", comenta. "Así puedo vivir sin pensar en el dinero". Fuente: Business Insider