Después de una larga relación de 47 años, el Reino Unido completó su salida del bloque europeo el 31 de diciembre de 2020. Desde entonces se ha enfrentado en solitario a una serie de desafíos: Diplomacia: encontrar su lugar en el mundo Reino Unido es miembro de importantes organizaciones internacionales: el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, el G7 y G20, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). ➤ Ver también: Ecuador y Reino Unido estrechan lazos comerciales Sin embargo, expertos coinciden que “con el Brexit, Reino Unido ha ganado libertad de decisión, pero ha perdido capacidad de influencia, sobre todo en política globales”. Su salida del bloque europeo significa estar fuera de la “posición común”, una especia de paraguas en el que los países de la Unión acuerdan respuestas diplomáticas conjuntas que en la práctica evita represalias concretas a un solo país. Retos económicos: finanzas, trabajadores y acuerdos comerciales En el corazón de Londres se encuentra la City, uno de los centros financieros más importantes en cuanto a transacciones, equiparable a Wall Street. Sin embargo, la pérdida de atractivo como capital financiera global empieza a notarse en algunas cifras concretas. Según la consultora Ernst & Young, hasta el mes de marzo de este año, el Brexit había provocado en Reino Unido la pérdida de 7.600 puestos de trabajo en el sector y la salida de alrededor de USD 1,8 billones en activos de fondos. Además, el uso global de la libra es ahora menos que antes del Brexit. Otro de los desafíos económicos que enfrentan ya distintos sectores productivos es la falta de mano de obra, motivado por el éxodo masivo de extranjeros durante la pandemia y unas leyes de inmigración más estrictas. Retos internos: Escocia e Irlanda del Norte Finalmente, el Brexit afectó la cohesión territorial del país y avivó las tensiones territoriales bajo un posible “efecto llamada” interno. El Partido Nacionalista Escocés (SNP) no tardó en anunciar que el resultado justificaría una segunda consulta sobre la independencia. Asimismo, el Brexit ha reavivado el fantasma de la separación entre Irlanda y la región de Irlanda del Norte. Fuente: BBC