El co-parenting ha tomado fuerza en la última década. Consiste en que los hijos sean criados de la misma manera por sus progenitores, aunque ya no tengan una relación sentimental. Esta técnica crea un sistema por el cual ambas partes estén implicadas en la educación y el cuidado de su hijo. Sin embargo, cumplirlo no es tarea sencilla. Santiago Moscoso, Consultor asociado KE’Grandiosas, señala que el éxito de este espacio de co-creación va a depender de las acciones que se generen y, sobre todo, de cómo las dos partes interpreten esta nueva relación. Una de las recomendaciones que Karina Escobar, Consultora de Responsabilidad Social Empresarial y Santiago brindan, es realizarlo desde la empatía, de caminar en los zapatos del otro. Así, se abre el diálogo a conversaciones que aborden los siguientes puntos para interpretar de mejor manera esta nueva relación: Amor por los hijos: ¿qué experiencia de convivencia queremos crear para nuestros hijos?, ¿qué aspectos de la emocionalidad queremos cuidar, proteger? Respeto: entendido como la aceptación del otro como diferente, legítimo y autónomo. Implica respetar, individualmente, los espacios de todos los miembros de la familia. Doble apertura de la escucha: incluye la comprensión del otro y de la transformación, que los hijos tengan voz y esta sea escuchada. El lenguaje: retar los juicios que podemos tener sobre el otro (madre o padre) o sobre lo que se cree que es bueno para los hijos. Emocionalidad: entender qué emocionalidad nos acompaña o se necesita para tener para lograr los acuerdos que nos permitan lograr los resultados esperados. La respuesta va más allá de los requerimientos administrativos, se construye sobre una nueva conversación desde la cual se construye un nuevo tipo de padres, más conscientes y presentes. También te puede interesar: Nace en Colombia un movimiento masculino por la equidad de género Con el apoyo de: Karina Escobar, Consultora de RSE y Cofundadora KE’Grandiosas SAS y Santiago Moscoso, Consultor asociado KE’Grandiosas SAS.