Así también, el PECC busca generar alternativas de financiamiento de proyectos de mitigación del cambio climático que incluyen co-beneficios ambientales y sociales. En este contexto, se promueven proyectos de producción más limpia, eficiencia energética, conservación y restauración de ecosistemas, alineados a las metas climáticas nacionales. Por otra parte, se está trabajando de manera coordinada con el Servicio de Acreditación Ecuatoriano (SAE) y el Ministerio de Producción Comercio Exterior Inversiones y Pesca (MPCEIP), para la designación de los Organismos Evaluadores de la Conformidad del Programa, teniendo en la actualidad seis (6) entidades designadas: SGS, ANAVALAB, AGROUNIVERSAL, SGCEC DEL ECUADOR, ICONTEC y BUREAU VERITAS. ¿Qué significa para Ecuador el PECC? El PECC es una propuesta ecuatoriana innovadora, que permite al sector productivo y de servicios del país, incrementar sus estándares ante regímenes comerciales más exigentes a nivel mundial, al mismo tiempo que se aporta al cumplimiento de metas nacionales establecidas en la primera Contribución Determinada a nivel Nacional (NDC) del Ecuador. Por un lado, promueve el reconocimiento del aporte de las empresas del sector público y privado, comunidades, ONGs en la lucha contra el cambio climático y, por otra parte, genera un mecanismo de financiamiento retributivo enfocado a un portafolio de proyectos de compensación en el territorio ecuatoriano, respaldado por un mecanismo transparente y verificable de información ambiental. El PECC es un catalizador de cambio de los actuales patrones de producción y consumo, hacia formas más sostenibles de producir y usar bienes y servicios. Norma Técnica de Compensación ¿Cómo avanza? Actualmente el MAATE se encuentra construyendo la primera norma de compensación de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) del Ecuador. Está construyendo los lineamientos de compensación de proyectos de mitigación del cambio climático basados en naturaleza y también para aquellos proyectos que promueven tecnologías ambientalmente sostenibles, que serán verificados por los Organismos evaluadores de la Conformidad e incorporados dentro de un portafolio nacional de proyectos. Este esquema de compensación promueve los principios de integridad ambiental del Acuerdo de París y permite que empresas nacionales e internacionales puedan retribuir las iniciativas de mitigación que están alineadas a las estrategias nacionales de gestión del cambio climático.