Es así que con la participación de expositores nacionales e internacionales, la Cámara de Comercio Ecuatoriano-Alemana (AHK Ecuador) desarrolló el pasado 26 de mayo el seminario “Hidrógeno Verde: Una Apuesta a Largo Plazo”. el cual contó con la capacitación en modalidad tanto online como presencial. La apertura de la jornada, contó con la participación del Embajador de Alemania, el Gerente General de la Cámara Ecuatoriano-alemana, el Subsecretario de Generación y Transmisión de Energía Eléctrica, Dr. Thomas Hillig (Fundador y Director General de THENERGY), Académicos y autoridades locales (CELEC, ESPOL, publico-privado), Instituciones financieras alemanas, empresas alemanas en Ecuador y la Región, entre otros expertos. La actividad se desarrolló de manera híbrida (virtual y presencial). La cita que acogió a expertos de Alemania, Brasil y Perú se efectuó en el Hotel Oro Verde de Guayaquil. Durante el seminario se abordaron temas como: explicación y ampliación sobre la definición de qué es el hidrógeno, sus variaciones, y sus aplicaciones. Además, se detalló la estrategia de Alemania. También te puede interesar: Hidrógeno verde: ¿Qué es y por qué lo llaman la energía del futuro? Sobre la implementación del hidrógeno verde, prioridades, lo que Alemania representa en la industria, contribución en la región, puesto que acorde a sucestrategia nacional, el gobierno alemán ha puesto a disposición USD 8.1 mil millones para acelerar la introducción en el mercado del hidrógeno verde como alternativa viable de energía. Cerca de USD 2.3 mil millones han sido designados para proyectos de cooperación internacional en esta industria. La importancia sobre financiamiento, casos de éxito, transferencia de tecnología, inversión en infraestructura formaron parte del line-up del Seminario organizado por la Cámara de Comercio Ecuatoriano-Alemana (AHK Ecuador). Y es que, el fuerte impacto económico generado por la emergencia sanitaria del COVID-19, aunado a una década crítica para enfrentar el cambio climático, ha motivado a muchos países a apuntar hacia la “recuperación verde”, utilizando el concepto de “reconstruir mejor”. Esto es, aprovechar el proceso de recuperación a través de cambios estructurales, usualmente difíciles de llevar a cabo ante la ausencia de eventos disruptivos, y tomar en cuenta en el diseño el impacto de futuros riesgos referentes al cambio climático.