<img src="https://admin.grupo-ekos.com/storage/posts/migracion/Expotic-RF2.jpg" align="right" style="margin: 0px 0px 20px 20px;" /> En febrero 2019 se originaron <span style="font-weight: bold;">18 millones de vulneraciones</span>. Este tipo de irrupciones aquejan a grandes firmas como <span style="font-weight: bold;">Facebook, Twitter, Linkedin</span>, entre otras. Lo que invita a pensar que el país no es ajeno a esa realidad y debe tomar medidas para evitarla.<br /> <br /> A raíz del retiro del asilo al ciberactivista Julian Assange, el pasado 11 de abril, <span style="font-weight: bold;">el país escaló del puesto 51 al 31 en volumen de ataques</span>. Pasando de <span style="font-weight: bold;">20 a 40 millones de ataques</span>. Una cifra que no es para celebrar y obliga a estar preparados, afirmó Falconí.<br /> <br /> Las vulnerabilidades, la administración de parches y su exposición siguen siendo la causa principal de la mayor brecha de seguridad.<br /> <br /> Dentro de estos riesgos, se conoce que los sistemas <span style="font-weight: bold;">IOT</span> son los más vulnerables, pero no los únicos. Las medidas a tomar para frenar ese escenario es escanear (antivirus) los sistemas, identificar y analizar las amenazas y hacer recomendaciones para solucionar los problemas.<br /> <br /> En Ecuador -aseguró Falconí- el Estado prepara un <span style="font-weight: bold;">Plan para Manejo de Crisis</span> para junio de este año, en diciembre presentará una <span style="font-weight: bold;">Estrategia de Ciberseguridad</span> y para 2020 se espera contar con un <span style="font-weight: bold;">Centro de Operaciones de Ciberseguridad y un equipo de respuesta inmediata a incidentes</span>.