Por lo tanto, garantizar una educación accesible y de calidad se ha convertido en el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 4: Educación de calidad, que nos permitirá alcanzar la Agenda 2030 de las Naciones Unidas. Por ello, lo que podemos deducir como consecuencias de la pandemia por Covid-19, es que, si bien varias instituciones educativas vieron la forma de adaptarse lo más pronto a la digitalización, a fin de no paralizar actividades, esto dejó un retroceso en el aprendizaje de muchos niños y jóvenes, que demandan de la presencialidad y de la experiencia vivencial para formar sus conocimientos. Por eso, hoy en día ha tomado fuerza el lema de “las aulas son las primeras en abrirse y las últimas en cerrarse”, porque si bien la tecnología logra cosas increíbles y nos ha solucionado la vida sobre todo en temas laborales, la presencialidad también es necesaria, más aún en niveles escolares y colegiales. Por otro lado, en el sector educativo de nivel superior o de tercer nivel, aunque el panorama fue un poco menos complejo, sí fue retador. La educación a través de la virtualidad en personas con un criterio más formado como jóvenes y adultos, supuso ser algo más llevadero; no obstante, sin duda, existieron enormes desafíos, sobre todo en el tema de digitalización. Pero estos modelos híbridos que nacieron durante el momento más duro de la crisis sanitaria, hoy se están instaurando permanentemente en la etapa de educación superior. Además, las instituciones de tercer nivel se han tenido que reinventar para enfrentar las nuevas demandas que exige el mundo laboral. Nuevas profesiones se han hecho relevantes en la nueva realidad, y por ende, las Instituciones de Educación Superior (IES), que abarcan a universidades e institutos técnicos y tecnológicos, han tenido que renovar sus mallas curriculares, con asignaturas que fomentan más las capacidades blandas de sus estudiantes, asimismo, los programas educativos, para ofrecer carreras más afín a lo que hoy el mundo empresarial necesita. Finalmente, las carreras de cuarto nivel se han vuelto de alto impacto para los profesionales actuales, porque han sabido entender que un mundo tan desafiante y volátil, en donde ya no se sabe qué es lo que puede suceder, estar cada vez más preparados les permitirá afrontar mejor los retos venideros y tomar decisiones acertadas. Además, son una opción importante para ampliar los conocimientos, fortalecer la competencias y conseguir múltiples beneficios profesionales. Y hoy, tanto en Ecuador como fuera del país, se ofertan carreras cada vez más innovadoras, enfocadas en áreas específicas, que permiten combinar el mundo profesional con los estudios, ya que presentan diversas modalidades: presencial, semipresencial u online. Bajo este contexto, quisimos tomar el pulso al desarrollo educacional en el país, por eso conozca de la mano de los actores representativos de cada nivel de educación, cómo enfrentaron un 2021 con más optimismo y qué planes y desafíos se han desarrollado en el panorama educacional del país. Ver también: ➤ 5 marcas físicas que abrazan el mundo del metaverso ➤ Ranking Marcas las + valiosas del mundo ➤ ¿Cuándo un ejecutivo debe estudiar un MBA? ➤ Conozca las profesiones más demandadas para 2022