El motivo es el recorte de la producción petrolera anunciado por la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP), la noticia generó temores de que un posible aumento en el precio del combustible pueda afectar las elecciones intermedias previstas para noviembre. El anuncio del recorte de producción de los países miembros de la OPEP más los estados asociados encabezados por Rusia fue visto como un balde de agua fría para la política diplomática de Biden. En julio, Biden visitó Arabia Saudita y se reunió con el príncipe heredero Mohammed bin Salman, el recientemente nombrado primer ministro. También te puede intteresar: Los países que más producen y más consumen petróleo en el mundo El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, Bob Menéndez defendió que se congelen las relaciones con Arabia Saudita, incluida la venta de armas y acusó al gobierno de Riad de cooperar con Rusia. Dijo que “como presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores, no daré luz verde a ninguna cooperación con Riad hasta que los saudíes reevalúen su posición sobre la guerra”. Analistas y veteranos de la política exterior han advertido contra lo que consideran como acciones drásticas. El miembro del Consejo de Relaciones Exteriores Martin Indyk señaló que EE.UU. debe buscar un nuevo pacto estratégico con Arabia Saudita y no un divorcio. Fuente: Folha de Sao Paulo