Es época de decisiones nos han dicho nuestros invitados al séptimo Ekos CEO Panel. En esta ocasión tuvimos la presencia de Daniel Leng, CEO de Latam Ecuador; Damián Baeza, Gerente General de Procarsa; y, Munir Abedrabbo, CEO de Textiles El Rayo. La industria aérea planifica una recuperación a 3 años Latam, sin duda, es un actor destacado en la industria de la aviación. Daniel Leng, cabeza de la operación en Ecuador, habla de una crisis sin precedentes, donde los números dan pánico con cada día que pasa. Se estima que la cifra de pérdidas para la industria será de USD 314.000 millones para el año 2020. “El día que se libere la circulación de las personas, esta crisis va a seguir. Esperamos de dos años y medio a tres años para la recuperación”, nos detalla. Agrega que toda aerolínea opera con una composición que jala hacia los costos fijos: flota y personas. Por ello, se estima que entre el 30% y 50% de las aerolíneas no lograrán sobrevivir a la crisis. “Muchas no tienen estructuras de costos, capacidades de sustentar los gastos y pocas aerolíneas de bandera tienen el apoyo del estado”, explica. En definitiva, en el sector hay aerolíneas con más resistencia y otras con menos flujo y capacidad operacional. Respecto a Latam, “estamos operando un 5%. Nuestra operación internacional y doméstica está parada. Volamos 6 veces, de San Pablo, Miami, Chile y Brasil. Latam sabe que la diversificación le ayuda a ser sustentable, “o mejor dicho, a soportar la crisis. Tenemos tres aviones cargueros que operan y usamos nuestros aviones de pasajeros como de carga. Con ello tratamos de generar algo de flujo que nos de aire, además, estamos apoyando al movimiento humanitario”. Latam Airlines Group ha realizado más de 150 vuelos especiales hasta la fecha, facilitando que más de 20 mil personas regresen a sus hogares y en Ecuador, se ha logrado realizar -desde el decreto del estado de excepción- 18 vuelos especiales con fines de repatriación y movilizar a más de 1.400 personas. La crisis del sector es de gran alarma, hay 6 mil aviones en tierra, Latam suma 300, lo que pone en inminente riesgo a toda la cadena de stakeholders. La industria del papel no se detiene Procarsa es un modelo de negocio integrado con enfoque en la economía circular; promueve el uso responsable de recursos en toda la cadena logística. Su CEO, Damián Baeza, precisa que en números grandes, “el 70% del papel y cartón que se consume en Ecuador va destinado a la exportación. Es por esto, que pese a la situación de la economía en general, el impacto en nuestra industria no ha sido tan severo, como en otras”. Comenta que “estamos en un sector donde la mayoría de las cajas van destinadas a alimentos, productos farmacéuticos, medicinas. Y el fuerte es la exportación: banano en primer lugar, y camarón y pesca es el segundo rubro. El alto ejecutivo analiza el escenario desde tres miradas: en un primer momento la incredulidad, luego el pánico y ahora la conciencia de entender que esta situación va a estar con nosotros a mediano y largo plazo. “Van a cambiar nuestras formas de relacionarnos y hacer negocios”, sentencia. Baeza indica que el negocio del banano ha decrecido un 30% en volumen mientras que el camarón entre un 20% y 28%. “Ha aumentado un 20% el consumo local a nivel de producción para cajas de alimentos, han aparecido nuevos emprendedores, sustituyendo importadores, pero es ínfimo en relación a la exportación”, comenta. Luego del jalón inicial de compras que realizaron las personas al arrancar el aislamiento, vino un momento para analizar el negocio. Los grandes retos para la empresa son los logísticos, en especial el transporte terrestre y la ausencia de personal. “Hemos llegado hasta un 25% ó 30% de ausencia de lo que habitualmente teníamos un 1% ó 1,5%”, detalla. “Estamos en Durán, pero nuestro personal viene de Guayaquil, ciudad que ha sufrido mucho al inicio la pandemia y tuvimos días muy complicados para sacar adelante la producción”, nos comenta. Con la mirada puesta en el futuro, el ejecutivo señala que lo que era un problema de salud, hoy es un problema social. “Ecuador no tiene la posibilidad de mantener una sociedad a través de una economía subsidiada. Hay que volver a la actividad. Hay que rediseñar los procesos, debemos reinventarnos”. El comercio debe reinventarse Munir Abedrabbo entiende la crisis desde dos posturas: el positivismo y la urgencia de reglas claras por parte del gobierno para que las empresas sepan cómo actuar. El ejecutivo dirige las operaciones de Textiles El Rayo, un grupo altamente diversificado. “Esto tiene sus ventajas y desventajas”, nos dice. “Nuestro fuerte es el área textil y comercial, así como retail electrodomésticos, telefónica... y casi todas se ven afectadas”. Abedrabbo precisa que la economía nacional ya venía con problemas. “Ya sentíamos una contracción y no tenemos mucho en la parte de exportación. Existe casi un pare total en todos los sectores, desencadenando varios problemas. El social que es muy importante y debe venir acompañado de medidas drásticas”, advierte. También hace mucho énfasis en que este es el momento para tomar medidas. “En la parte laboral, 5 de cada 10 personas tenía un empleo formal y mucho de eso es gracias a las reformas que tenemos actualmente. Debe darse un cambio en la ley para poder generar mano de obra, la ley es muy dura para el empresario”, explica. Asimismo, destaca que la crisis llegó en un momento en que las empresas requerían mucha liquidez para cumplir con sus obligaciones como: contribución única, impuesto a la renta personal, utilidades, entre otras. Ahora, en el caso de los comercios que por ley deben permanecer cerrados, la empresa trabaja por fortalecer canales digitales. Desde su óptica, la situación es compleja. “Todos tenemos que poner la mano”, pero recalca que las medidas enviadas a la Asamblea “son un parche nada más”. Lo explica: “estoy de acuerdo que hay que ser solidarios pero no se dan cuenta que lo que dice el balance de una empresa es una cosa y otra es el flujo de caja”. Su lectura es que se deben hacer reformas “aunque no nos guste y no se pueda contentar a todos”, dice. “En la parte laboral, deberíamos exigir claridad y tener normas que no nos lleven a problemas a futuro”. Munir Abedrabbo invita a que las organizaciones vean las oportunidad y las lecciones que nos deja la situación actual. “Hay que analizar qué hemos hecho mal para no reaccionar correctamente”. Finalmente, la creatividad debe ser el resultado mayor de este complejo escenario.> Leer Panel VIII