En el globo, McKinsey ha sabido ganar un sitial privilegiado. Su fuerza se extiende por 65 países, envuelve a 1.000 clientes y se nutre de la labor de más de 20.000 consultores. Desde noviembre de 2021, su radio de acción se expande a Ecuador, con precisión a Quito y Guayaquil, donde la consultora arrancó operaciones. La firma, reconocida como la número 1, por 20 años consecutivos, según el Ranking Vault, también es una fuente de formación y empleo e invierte más de USD 600 millones anuales en desarrollo de conocimientos y de capacidades de sus consultores. Por ello, la convierte en una compañía capaz de llevar a las empresas a desarrollarse a pesar de los entornos desafiantes. Su banco de pensamiento, es un generador de ideas que busca aportar a las empresas para enfrentar tres retos: La descarbonización y cambio climático La digitalización (analítica avanzada) Cómo combatir la desigualdad en los países. En el contexto actual como explicó Santiago Carbonell, quien junto a Carlos Buitriago dirigirá el trabajo de McKinsey en nuestro país, da cuenta de desafíos marcados por la tecnología, la innovación y la reactivación económica post pandemia. En Ecuador, la consultora arranca operaciones con foco en el sector financiero, consumo masivo, negocios extractivos y agro. Los socios consultores tienen expertise en transformación holística, transformación digital, analítica avanzada y marketing digital.