Por esto, existe un claro antes y después en cuanto al cómo se desarrolla una obra, especialmente en la etapa de obra gris. Originalmente, la construcción se desarrollaba con dos principales materiales; la piedra y los ladrillos, con los que se empezaron a construir las primeras ciudades. Posteriormente, se implementó el uso de polvo mezclado con agua, la puzolana, así como la incorporación del hierro en la construcción. Hoy en día existen nuevos métodos, técnicas y sistemas para la construcción de vivienda en el mundo con materiales innovadores, además de medios ingeniosos para reducir tiempo y costos. Pasado y presente: hormigón armado vs. estructuras metálicas Desde la cimentación, hasta las vigas, columnas, losas y plintos, las estructuras de hormigón armado han sido la primera elección de los constructores por años. ¿Por qué? Este material es capaz de soportar cargas de compresión, tensiones de tracción y fuerzas sobre cualquier estructura. El hormigón armado también es sismorresistente, tiene una alta fiabilidad como material, ya que combina los mejores elementos del cemento y del acero. Además, las estructuras de hormigón reducen los costos operativos relacionados con el consumo de energía operativa gracias a su durabilidad, resiliencia y bajo mantenimiento. Sin embargo, desde el punto de vista constructivo son estructuras pesadas que requieren más tiempo y mano de obra durante la ejecución de la obra, sobre todo por los procesos de encofrados y desencofrados. Encofrados y Desencofrados Los encofrados se refieren a la construcción de formas temporales para contener el concreto de modo que este, al endurecer, adopte la forma indicada en los planos respectivos. Los encofrados a utilizar pueden ser de madera, metálicos o madera laminada o fibra prensada. El desencofrado, por otra parte, es la acción de desmontar encofrados para piezas de hormigón. Debe realizarse cuando el hormigón se ha endurecido alcanzando la resistencia esperada. En las labores de desencofrado se incluye: recuperar, limpiar, clasificar y almacenar el material aprovechable. El tiempo de desencofrado es muy importante para la economía de la obra y depende de la calidad del hormigón, de la naturaleza del aglomerante utilizado, de la longitud de los elementos a encofrar, de la temperatura ambiente y de las sobrecargas posteriores de la obra. Construcción con estructura metálica: Para construir de esta manera, se utilizan perfiles metálicos prefabricados (I, G, C, H). Estos son elementos de alta resistencia y de fácil armado porque se utilizan pernos para su empinamiento. La característica que más destaca de estas estructuras es la reducción del tiempo de armado ya que las columnas, vigas principales, secundarias y armado de losas son realizados con elementos más livianos. Hoy en día, las losas de entrepiso se construyen con láminas de acero estructural galvanizado, mismas que facilitan el hormigonado de las losas de entrepiso ya que estas no requieren del proceso de encofrado y desencofrado. La vieja escuela se junta con la nueva: Tanto el hormigón armado como las estructuras metálicas son sistemas que funcionan perfectamente para ejecutar una obra de buena calidad y solamente queda en la decisión del constructor, escoger cuál es el método que mejor resulta para sus proyectos. Sin embargo, las posibilidades no se reducen a una u otra forma de construir, ya que muchos constructores optan por ejecutar sus obras a través de un sistema mixto. En los sistemas mixtos, la estructura se construye de forma combinada, una parte de perfiles metálicos y otra de hormigón armado. Su uso por lo general es muy versátil ya que en estos se pueden hacer distintas actividades sin limitaciones de ningún tipo. Las estructuras mixtas son altamente adaptables. Pueden modificarse durante la vida del útil de la construcción. Estas características importantes al momento de remodelaciones y rediseños. Ahora, los ingenieros proyectan más sistemas mixtos para producir estructuras con mayor eficacia que las que se conseguirían al utilizar sólo uno de dichos materiales.