Lograr un equilibrio entre la vida profesional y personal puede ser desafiante, pero hallar un entorno laboral que promueva este equilibrio es aún más complicado. Sin embargo, para Iliana Morales, esto no ha sido un problema. Más bien, desde su posición promueve esta filosofía en su entorno laboral, reconociendo que la familia, independientemente del cargo o posición, debe ser una prioridad y no debe descuidarse. Iliana es administradora de empresas por la Universidad de la Sabana en Colombia, con especialización en recursos humanos y maestrías en negocios de la Universidad de Illinois. Pero su identidad va más allá de su destreza profesional: es madre de tres hijas a las que considera sus “compañeras” en la vida y, sobre todo, en su travesía hacia la posición de CEO en la empresa. A pesar de su confianza en sus habilidades, en un principio no concebía ocupar esta posición. Sin embargo, una vez en el puesto, se reafirmó su convicción de ser la persona idónea. “Esta transición fue un desafío significativo. Siendo relativamente nueva en el negocio, sentí la presión de tomar decisiones estratégicas para reorientar y diversificar la empresa”, explica. Pero también señala que su mayor desafío ha sido equilibrar su vida profesional con la de sus hijas. “Ellas han comprendido mi ausencia, y aunque me esfuerzo por estar presente en sus vidas, a veces el equilibrio entre mis responsabilidades profesionales y familiares resulta exigente”. No obstante, siempre reserva un espacio para ellas en su apretada agenda. Siguiendo su ejemplo, Iliana inculca a sus hijas la importancia de valorarse como mujeres y seres humanos, alentándolas a no imponerse límites y a comprender que la sencillez, la humildad y el apoyo en sus procesos son invaluables. Asimismo, desea transmitir a quienes la rodean, y la ven como un modelo a seguir, que la preparación es clave.