Reconstruir relaciones con Europa y una agenda comercial todavía proteccionista será la tónica. El presidente demócrata buscará una relación más cercana con la Unión Europea, en parte para reconstruir alianzas que podrían ser más efectivas para contrarrestar la creciente influencia global de China. Hay poco riesgo de que su gobierno mantenga la amenaza arancelaria sobre Bruselas, como ha hecho la Administración de Trump. Una excepción podrían ser sus relaciones con Reino Unido. Ahora es menos probable que Boris Johnson se asegure un acuerdo de libre comercio dado que Biden ha dicho que cualquier intento del Reino Unido de socavar el acuerdo de paz del Viernes Santo en Irlanda del Norte, imponiendo una frontera dura, descartaría cualquier acuerdo comercial entre Londres y Washington. Biden será menos proteccionista que Trump pero no se espera que renueve el entusiasmo hacia la globalización. Los planes económicos de Biden incluyen programas de apoyo a la compra de productos y servicios estadounidenses y los demócratas de la Cámara de Representantes han mostrado poco entusiasmo por relajar las regulaciones comerciales. Una de las mayores incertidumbres con Biden es cómo y cuándo reducirá o retirará los aranceles de Trump a China. El demócrata ha sido muy crítico con la Fase 1 del acuerdo comercial rubricada el pasado enero, argumentando que los aranceles han impuesto costes a los consumidores estadounidenses a cambio de pocas concesiones de Pekín. En entrevistas recientes, Biden ha eludido responder si eliminará los aranceles y simplemente dijo que volvería a enfocar las demandas de Estados Unidos en compromisos para que el gigante asiático lleve a cabo cambios estructurales en sus políticas sobre transferencia de tecnología y acceso al mercado. Parece probable que impulsará una reanudación de las negociaciones, quizás involucrando a un grupo más amplio de aliados, como Europa, para presionar a China. Sin embargo, el presidente chin Xi Jinping ha enfatizado cada vez más un modelo liderado por el estado centrado en fomentar la innovación nacional y China está actuando de manera más asertiva a nivel internacional. El resultado es que, independientemente de quién sea el presidente, es probable que las relaciones entre Estados Unidos y China sigan siendo tensas. Sus propuestas económicas El programa económico de Joe Biden expuesto durante la campaña electoral consiste en subir los impuestos a las grandes compañías, apostar por el cambio productivo hacia las infraestructuras tecnológicas y de renovables y subir el salario mínimo. Estas propuestas, que deberán ser moduladas dado el equilibrio de fuerzas en la Cámara de Representantes y el Senado.Plan de estímulos La medida más urgente será sacar adelante un plan de estímulo para luchar contra los efectos de la pandemia, que dé continuidad a los ya aprobados en los momentos iniciales del Covid. En los primeros meses de la crisis, el Congreso de EE UU dio luz verde a una serie de leyes que permitían inyectar 3,4 billones de dólares en ayudas a la economía, incluidos programas de apoyo para empresas, ciudadanos y gobiernos locales. Desde mayo, los principales partidos, el demócrata y el republicano, no se han puesto de acuerdo sobre nuevos avances en esta línea. Para dar continuidad a los estímulos, los demócratas propusieron un plan de 2,2 billones de dólares y fue el que centró la negociación con el Gobierno de Trump antes de las elecciones del 3 de noviembre. Los republicanos, que probablemente revalidarán su mayoría en el Senado, se han negado a aceptar esa cifra de 2,2 billones y la rebajaron al entorno de 1,8 billones. La división de las cámaras volverá por tanto a obligar a las negociaciones para poder sacar adelante el plan. Política fiscal Más allá del plan de estímulos, uno de los grandes capítulos del programa económico de Biden se centra en los impuestos. Biden propone revertir en parte la reforma fiscal de Trump, y elevar del 21% al 28% el impuesto sobre sociedades –con un tipo mínimo efectivo del 15%–. Aun así, no regresaría al tipo del 35% que había en el mandato de Obama. El candidato demócrata también plantea subidas en el impuesto de la renta para los salarios más altos y en el impuesto de sucesiones. Con las subidas fiscales, la gestora de fondos de inversión M&G Investments estima que el Estado "recaudaría unos 3,2 billones de dólares en un plazo de 10 años". Biden prevé elevar del 21% al 28% el impuesto sobre sociedades Todo ello en un contexto en el que el déficit del Estado se puede disparar tras la pandemia. La Oficina de Presupuesto del Congreso "prevé que el déficit federal para 2020 rondará los USD 3,3 billones, lo cual equivale al 16% del PIB estadounidense. Se trata del mayor déficit relativo (respecto al tamaño de la economía) desde 1945. Incluso antes de la pandemia de coronavirus, el déficit presupuestario en 2019 era de 1 billón de dólares al año", añaden los expertos. Recuperar empleo con productos "nacionales" La campaña del candidato demócrata ha diseñado un plan económico de USD 700.000 millones, destinado a impulsar la manufactura estadounidense mediante la compra de productos nacionales; una idea que, según sus cálculos, supondrá más de cinco millones de empleos en esos sectores. El programa se ha bautizado "Reconstruyámoslo mejor" (Build Back Better). También se quiere estimular la innovación tecnológica, reducir la dependencia de otros países como China y "reconstruir la clase media" con políticas tributarias que ayuden a pequeños y medianos negocios, no solo a los grandes, según recoge Efe. Acuerdos de comercio La victoria de Biden puede reducir la tensión comercial, pero no desaparecerían las fricciones con China, opinan los analistas. El intento de Trump de equilibrar la balanza comercial con China fue una de las primeras razones para imponer aranceles a Pekín, pero la batalla no ha impedido que el superávit comercial de China frente a EE.UU. ascendiera en septiembre en 213.460 millones de yuanes (USD 31.653 millones), un 17,9 % más que un año antes. Para el portavoz chino de Aduanas, Li Kuiwen, se debe a la venta de maquinaria, productos electrónicos y medicamentos, recoge Efe. Subir el salario mínimo Joe Biden pretende aumentar el salario mínimo a USD 15 dólares la hora, desde los actuales USD 7,25. Cambio climático y SanidadEstados Unidos abandonó oficialmente la semana pasada el Acuerdo de París, cumpliendo la promesa de Donald Trump de retirar al país -segundo mayor emisor de gases de efecto invernadero del mundo- del tratado de lucha contra el cambio climático. Pero puede ser por poco tiempo, ya que el nuevo presidente electo ha prometido volver a unirse al acuerdo. Biden presentó durante la campaña un plan para abordar el cambio climático con una inversión de 1,7 billones de dólares y lograr un 100% de energía limpia para el año 2050, usando en parte los ingresos para revertir un recorte de impuestos a las empresas del gobierno de Donald Trump.