“Nosotros calculamos que un 30% de todo el parque automotor bajó en sus actividades normales de trabajo, es decir, alrededor de 15 mil vehículos quedaron sin operar, ocasionando una afectación de alrededor de 15 mil plazas de trabajo. Esto se debe a que el transporte es la actividad que va de la mano de toda la economía nacional", señala. Para la Fenatrape, el país tuvo una caída el año pasado de su Producto Interno Bruto (PIB), que afectó directamente al sector del transporte pesado. Esta situación se ha complicado más debido a que los costos operativos de los insumos del transporte han subido. Los fletes navieros de China -principal país que provee de insumos automotrices como llantas, aceites, repuestos, entre otros- se han cuadruplicado. Por ejemplo, antes de la pandemia, el flete de un contenedor proveniente de ese país asiático costaba, aproximadamente, USD 1.800. Actualmente, el momento supera los USD 8 mil por contenedor. “El transporte, tradicionalmente, ha aportado con alrededor del 7% del PIB. Sin embargo, en 2020 cayó dos puntos con respecto a 2019 (5%). Nuestras proyecciones para este 2021 indican que la participación en el PIB se mantendrá en ese porcentaje, es decir, el impacto es muy grande en todas las modalidades del transporte, incluyendo el de pasajeros. Hay una afectación global de aproximadamente USD 2 mil millones menos en la economía de los transportistas, lo cual realmente afecta a la sostenibilidad del sector y pone en una situación muy crítica a toda la economía del sector”, señala Vizcaíno. La focalización de los combustibles ayudaría con la dinamización del sector “Como representantes del sector de transporte pesado, tenemos mucha expectativa con el próximo gobierno. Estamos de acuerso con el planteamiento del nuevo Presidente, quien anunció una focalización del precio de los combustibles. Muchos países tienen este tipo de focalizaciones estratégicas. Por ejemplo, Estados Unidos y Europa tienen en productos agrícolas, en donde el Estado interviene para salvaguardar el bienestar de la sociedad. Por ello, consideramos que se tiene que diferenciar el precio para un sector que aporta al desarrollo económico del país. Además, tenemos muchos aranceles e impuestos que distorsionan los precios de los productos de la canasta básica, de los insumos del transporte. Por ejemplo, Ecuador tiene las llantas más caras de la región. Una llanta de camión en China cuesta, aproximadamente, USD 120. Ese mismo neumático, llega al Ecuador a un costo de entre los USD 480 y USD 500. Otro obstáculo que existe es la gran cantidad de trámites burocráticos en todas las modalidades de transporte. Para matricular un vehículo y obtener un permiso de operación se demora entre dos y cuatro meses. Por ello, el reto fundamental del nuevo gobierno dentro de la modernización de este sector estratégico como el transporte es eliminar aranceles, simplificación de trámites, digitalización de procesos y modernizar algunas instituciones públicas, como la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) y el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP)". El sector tuvo que incrementar sus costos para ayudar a prevenir el Covid-19 “El transporte de carga estuvo muy afectado en la pandemia a pesar de que el estado de excepción autorizaba la movilidad de sectores estratégicos. En varios lugares existieron bloqueos por el temor que generaba el contagio, dificultando las operaciones del sector. En este contexto, se incrementó el costo en prevención y medidas de bioseguridad para los trabajadores, se exigió la presentación de pruebas Covid-19 para el ingreso a las áreas petroleras y mineras, generando altos costos por la implementación de cercos epidemiológicos, cuarentenas, debíamos precautelar la integridad del personal y, paralelamente, atender operaciones en apoyo a las necesidades del país. El combustible se ha incrementado en más del 45%, podemos asegurar que para las empresas de transporte es un incremento que en muchos casos iguala o supera el margen de rentabilidad. El transporte de carga es una actividad que se agudiza más en una economía como la nuestra que es de escaso crecimiento y con exceso de oferta en flotas de transporte. Las políticas públicas del nuevo gobierno serán trascendentales para la sostenibilidad o quiebra del sector”.