Una muestra de esto son seis emprendimientos indígenas ubicados en las provincias de Sucumbíos y Orellana que, luego de superar la pandemia evidenciando su carácter resiliente frente a los cambios, han aumentado considerablemente sus ingresos respondiendo a las demandas del mercado. Estas iniciativas que se presentan a continuación evidencian el potencial que existe al combinar el uso sostenible de la biodiversidad, los conocimientos tradicionales y la experiencia comunitaria. Estas seis iniciativas lideradas por pueblos y nacionalidades amazónicos se caracterizan por tener organizaciones fuertes, generar procesos de innovación en sus productos y servicios e incorporar prácticas culturales tradicionales. Estos emprendimientos indígenas, por sus excelentes resultados, han captado la atención de inversionistas privados, organizaciones internacionales e instituciones públicas, que han contribuido a su fortalecimiento para ofrecer productos y servicios únicos que satisfacen las demandas del mercado. Uno de estos emprendimientos es el Shuar Cultural Center, que promueve el turismo comunitario en la provincia de Orellana a través de la experiencia vivencial y el conocimiento ancestral. Otro ejemplo es la Asociación de Mujeres Cofanes de Dureno Sukû, liderada por artesanas que ofrecen artesanías y textiles de alta calidad, elaborados con diseños únicos propios de la nacionalidad A’i Cofán. También destaca el emprendimiento Andi Wayusa, que ofrece una bebida energizante elaborada a base de guayusa, una planta sagrada utilizada por la nacionalidad Kichwa de generación en generación en su cultura. La Asociación Challuwa Mikuna se destaca por su gastronomía tradicional ofertada en el restaurante Maitos del Yasuní, donde las mujeres líderes de la iniciativa utilizan productos selectos de sus chacras para crear platos únicos de estilo gourmet. Por último, se resaltan dos iniciativas de turismo comunitario Kichwa, Ila Kucha y el Pilchi Lodge, ubicadas en las riberas del río Napo, que ofrecen experiencias únicas para los amantes de la naturaleza al estar dentro de la Reserva de Biósfera del Yasuní. Estos emprendimientos cuentan con reservas protegidas en donde a través de acuerdos comunitarios han prohibido la pesca y la caza para resguardar las especies silvestres que habitan en estos espacios y que puedan ser apreciados por los turistas Estos emprendimientos se encuentran en un continuo proceso de mejoramiento y capacitación para brindar productos y experiencias exclusivas a sus consumidores. Están siendo apoyados por el Proyecto Amazonía Indígena Derechos y Recursos (AIRR por sus siglas en inglés), financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y ejecutado por World Wildlife Fund (WWF) en alianza con organizaciones indígenas como Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (CONFENIAE) y con otros socios (NESsT, DAR y All In), que a través de procesos de fortalecimiento de los emprendimientos buscan mejorar la participación de los pueblos y nacionalidades indígenas en el desarrollo económico sostenible de la Amazonía. También te puede interesar: Nestlé inaugura nuevo instituto de investigación destinado a apoyar sistemas alimentarios sostenibles En el marco del proyecto AIRR, los emprendimientos indígenas se han fortalecido en temas como finanzas, contabilidad, marketing, atención al cliente, mejoramiento de productos y servicios, entre otros, que garantizan el cumplimiento de altos estándares de calidad. Además, han adquirido equipos e insumos que les permite aumentar su eficiencia y competitividad en el mercado. Estas experiencias son testimonio de la importancia que tienen los emprendimientos indígenas en el mejoramiento de la calidad de vida de sus poblaciones; su aporte no sólo radica en el aspecto económico, sino que se relaciona al cuidado de la naturaleza y la valorización de su cultura. Varias de las iniciativas son lideradas por mujeres y se fundamentan en un comercio justo. Su contribución al desarrollo sostenible del país es cada vez más importante. Estas y estos emprendedores, son el vivo ejemplo de que se puede realizar acciones colectivas para cuidar de las comunidades y también de nuestro hogar: La Tierra. Por: Óscar Luna, Oficial de Paisajes Terrestres de WWF Ecuador