Estas metas se consiguen con ciertos parámetros de eficiencia: 1) Que las ganancias crezcan más que las ventas y 2) Que éstas aumenten más que los activos, por lo cual hemos sugerido que la alta gerencia adopte un modelo de gestión basado en la creación de valor, remarcando que ésta es considerada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE, como el mejor medidor del gobierno corporativo. Para una ilustración práctica de los enunciados teóricos, estamos utilizando esta vez cifras de las empresas con las mayores ventas logradas en el ejercicio fiscal 2018, comparadas con 2017, que aparecen en la presente edición. Es representativo utilizar los resultados de las 1.000, ya que en 2018 el monto total de sus ventas equivalía a un 72,5% de la facturación total de empresas del país (68% en 2017); niveles notables, si se considera que hay más de 65.000 empresas registradas en la Superintendencia de Compañías. El monto total de ventas de las 1.000 ascendió en 2018 a USD 79,2 millardos1 (M) versus los USD 74,2 M de 2017, que significa un crecimiento de 6,7%. Las utilidades han aumentado 15%, lo que se alinea con los postulados teóricos que hemos venido formulando. Por ello, el margen (ganancias/ventas) mejoró de 9,2% a 9,5%, primer indicio de un crecimiento rentable. A nivel total, hay buenos auspicios; habría que ver cuántas empresas de las 1.000 han logrado un crecimiento rentable. En orden a mejorar nuestra visión del tema y como ejemplo, podemos reducir el espectro concentrándonos en un número menor de empresas. Para ello, hemos tomado una muestra, como ejemplo, seleccionando las 25 mayores, pertenecientes al sector real. Éstas representaron, en ventas, un 22% de las 1.000 y un 11% del total país, en ambos años, constituyendo buena base para el análisis. Las ventas de la muestra crecieron 6,3% pero las utilidades disminuyeron un 1%. Como consecuencia, el margen se contrajo de 7,3% a 6,6% lo cual va en contra de lo planteado en el primer párrafo. Lo que mejoró en este grupo fue la eficiencia en el uso de activos (mayores ventas con igual o menor inversión en activos) y el apalancamiento (mayor peso del pasivo en el financiamiento del activo), que compensaron la caída del margen y mejoraron la rentabilidad del patrimonio (ROE): de 18 a 20%, tasas que superan el costo de oportunidad para empresas del sector real. El costo de oportunidad fue rebasado en 2018 por 13 de las 25 (12 en 2017). Cuando esto ocurre, hay creación de valor. De ellas, solo 8 incrementaron el ROE; es decir, alcanzaron la meta de un crecimiento rentable. COROLARIO: Queda claro que no solo hay que aumentar ventas, sino también mejorar los márgenes y el uso de activos. Para lograrlo se debe:Por _ Fabian Proaño N., MBA