Esto representa una evolución en cómo se han percibido y desarrollado los negocios y productos digitales desde su surgimiento. Las empresas digitales han operado en espacios de libertad, debido a su naturaleza. Pero esto está cambiando poco a poco. Por ejemplo, Facebook es la mayor aplicación dominante en India. Y el servicio más consumido de streaming ahí es Disney Plus. Estos son servicios netamente digitales que en esos países no pagan ningún tipo de tributo. En el caso de las empresas de e-Commerce, como AliExpress o Amazon, sí había la posibilidad de que se paguen aranceles en las fronteras. Sin embargo, esto podría cambiar en el futuro cercano, según la decisión que tomen los países miembros de la OMC. Hasta la última reunión de este organismo se había decidido no discutir la imposición de aranceles a los productos digitales. Pero ahora tres grandes economías de ese bloque (Indonesia, Sudáfrica e India) han dado señales de que no quieren extender esa decisión más tiempo.También te puede interesar: El trabajo híbrido llegó para quedarse: Datos relevantes para Latinoamérica Esto implicaría que se adopten pronto los aranceles a servicios y productos digitales, a pesar de que los organismos internacionales relacionados al sector de empresas digitales están haciendo todo por defender un internet abierto y sin impuestos. En Ecuador, esto ya se ha aplicado desde septiembre de 2020. En esa época, se comenzaron a gravar los servicios de plataformas digitales, como servicios de streaming de audio o video, aplicaciones y otras. Y según información de CEPAL, Ecuador no es el único país de la región que cobra aranceles a este tipo de productos y servicios digitales. De hecho, Ecuador es uno de los países con el arancel más bajo de Latinoamérica. Por su parte, países como México (16% de IVA), Perú (18%), Colombia o Chile (19% los dos) están por sobre el porcentaje cobrado en territorio ecuatoriano. Y entre los países con el gravamen más alto están Argentina (21%) y Uruguay (22%). Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), el comercio digital “desempeña un papel más importante que nunca en la economía global”. Y en ese mismo informe se asegura que es necesario “realizar reformas políticas que promuevan la inclusión, empezando por mantener el actual entorno libre de aranceles”. El comercio de productos entregados digitalmente llegó a los USD 3,82 billones en 2022, superando al monto del comercio de bienes físicos. Y el ritmo de crecimiento de esta cifra ha sido del 8,1% anual en promedio en los últimos años. Fuente: Business Insider / Primicias