Uno de sus fundadores, Frederik Jacobsen, es desde agosto, el Presidente Ejecutivo de Equair, nuestra aerolínea de bandera ecuatoriana. Este nuevo reto se suma a su carrera de más de tres décadas de experiencia marcada por ese gran hito de permitir que más personas tengan acceso al transporte aéreo. Para el ejecutivo no hay discusión, desde niño, los aviones han sido su pasión. Y nunca dudó en perseguir su sueño: estudió Administración de Transporte Aéreo y luego complementó su formación desde diferentes áreas relacionadas con la aviación comercial y así adoptó una visión muy amplia del negocio. A su llegada a Ecuador fue enfático al señalar que trabajará para aportar a la transformación de la organización y, por ende, de la sociedad. Una plática con el ejecutivo En entrevista con Revista Ekos, Jacobsen señaló que ha podido estar en todas las áreas de la aviación comercial ”y eso me da una visión amplia del negocio. Creo que una de las cosas que han marcado mi vida es que me guío por una visión personal de trascender”. En Ecuador, su reto es enorme ya que Equair ha sentado un precedente en calidad de servicio, atención y tarifa. Al analizar el mercado nacional, indica que el país tiene una dificultad: las rutas nacionales son cortas y en el tema de operación y mantenimiento esto representa un estrés increíble y “aumenta mucho el tema del mantenimiento porque para utilizar bien el avión debes volarlo muchas veces al día y con muchos ciclos y eso es complejo”. Un servicio esencial para la sociedad Repite con vehemencia que el transporte aéreo hoy es un servicio público esencial. “Las aerolíneas existen para prestar un servicio y las de bandera nacional tienen una enorme influencia”. Y agrega que, además Ecuador posee destinos clave como Galápagos. “Ecuador tiene todos los ingredientes para atraer turistas, por ello, es imperativo que la aerolínea (Equair) mire hacia fuera y analice las necesidades de los pasajeros”. Aunque Equair no es una aerolínea low cost, Jacobsen camina guiado por varios preceptos de este modelo: la eficiencia y productividad; ahorro de costo unitario; excelencia operacional; seguridad e índices de puntualidad; y, manejo eficiente de equipaje. Y, por supuesto, tener aviones llenos como ocurre en la actualidad con Equair. La sostenibilidad no puede estar en juego “La sostenibilidad no puede ser un tema romántico”, explica el ejecutivo y agrega que debe existir una estrategia. “En Equair mi propósito es comenzar a contribuir para que sea una realidad. El tema del combustible y generación de Co2 es un tema que no se puede cambiar de la noche a la mañana, pero sí podemos hablar de reciclaje, emisión de bonos de carbono y, ante todo, generar una cultura”. Frederik señala que las aerolíneas de bajo costo son importantes en este objetivo, porque tratan de incentivar que las personas viajen con menos, “porque transportar una maleta con objetos innecesarias hace que se requiera de un mayor uso de combustible. Lamentablemente este es un tema que no se comunica de la mejor manera”. Ser referentes “Estamos investigando y trabajando fuertemente para que nos vean como la aerolínea del Ecuador; nuestro enfoque es buscar con ambición y visión el posicionamiento de Equair como la aerolínea más importante del país”. En el mediano plazo, Jacobsen explica que se buscará el crecimiento de la flota y, además, se trabaja en el plan para las operaciones del siguiente quinquenio de Equair. “Necesitamos definir hacia dónde va la compañía. Vamos a mantener la estandarización de la flota y la empresa continúa mirando hacia afuera como es el plan; estamos analizando rutas internacionales para que la compañía alcance los niveles de competitividad y mejore sus servicios”. Su enfoque es la tecnología e innovación.