Oír de primera mano el testimonio de vida de Evelyn, a través de la moderación de Santiago, fue inspirador. Es la historia de una señora que dependía económicamente de su esposo hasta que tomó la decisión de emprender, con el objetivo -en mente- de independizarse. “No creía en mí por ser mujer”, asegura. Sin embargo, este obstáculo se esfumó a medida que diferentes puertas se abrieron en su camino. Una de ellas fue la del Banco Solidario, donde recibió atención personalizada para recibir un microcrédito. “Desde un inicio me entregaron las facilidades para acceder a un préstamo y no endeudarme con el chulco”. Como parte de los beneficios, recibió una tarjeta de crédito, la cual le permite realizar transacciones en cualquier momento; un seguro contra robos, con una cobertura de hasta USD 1.200 y asesoramiento financiero, lo cual le ayudó a reinvertir su capital de forma estratégica. En medio de este proceso se topó con personas que le desmotivaban, entre ellas su pareja: “¿Para qué quieres endeudarte?”, le repetían constantemente. A pesar del machismo que la rodeaba, nunca se dejó caer y sacó adelante su emprendimiento: un local de bisutería, bazar y ferretería en el mercado de La Magdalena. Durante la pandemia, cuando no podía salir a trabajar y vender su mercadería, debió reinventarse. Apenas con silicona y tela, sin máquina de coser, fabricó mascarillas a mano. Así dejó que su creatividad fluyera y se guió por los colores y modelos que marcaban tendencia. Actualmente es la presidenta del Mercado, donde el 90% son mujeres. “Ver tantas injusticias me hicieron fuerte en mi lugar de trabajo, motivación que me indujo a postularme para esta posición y ser escogida por mis compañeras”. Añade que, en este proceso, les ha ayudado a convencerse de que “las mujeres sí podemos, sí podemos obtener todo lo se ponen como meta. Es necesario confiar en nosotras y en nuestras habilidades”. De esta manera, a lo largo de los años, los miedos de Evelyn han muerto. Ahora es una mujer empoderada que “desde que tengo independencia económica, me siento libre”.