Esta geometría triangular es clave, pues es la forma más fuerte y estable para soportar cargas, distribuyendo uniformemente el peso por toda la estructura sin necesidad de pilares internos o refuerzos externos. Estas casas destacan por su resistencia excepcional frente a fuerzas naturales como vientos fuertes, terremotos y nieve, gracias a la distribución uniforme de tensiones y a su forma aerodinámica que permite que el viento fluya alrededor sin generar impactos directos. Además, su diseño modular facilita un montaje rápido y eficiente, reduciendo tiempos y costos de construcción. También te puede interesar: DOMÓTICA: tecnología que cuida y acompaña Desde el punto de vista de la sostenibilidad, las viviendas geodésicas suelen construirse con materiales ecológicos como madera, bambú o metal ligero, y pueden revestirse con aislantes naturales como corcho o celulosa, lo que mejora el confort térmico y la calidad del aire interior. Su forma esférica minimiza la superficie exterior en relación al volumen interior, reduciendo pérdidas de calor y favoreciendo una ventilación natural multidireccional que previene humedades y disminuye la necesidad de climatización artificial, generando así un ahorro energético significativo. Además, estas viviendas son altamente compatibles con tecnologías sostenibles como paneles solares, que pueden instalarse en cualquier ángulo de la cúpula, aumentando la eficiencia energética y reduciendo la huella de carbono.