Las visas para nómadas digitales son, en resumen, autorizaciones para permanecer en un país y trabajar en él. Permiten quedarse más tiempo que un visado turístico, sin obligaciones tributarias o con importantes beneficios fiscales según el país, con una condición: no entrar al mercado laboral del país en cuestión y que, por tanto, los ingresos procedan de un país diferente al que otorga el visado (según el país, pueden ser la totalidad o la mayoría). Las condiciones del visado para nómadas digitales son ideales para aquellas personas cuyo trabajo permita cambiar de residencia habitualmente. Los trabajadores autónomos y aquellos cuya actividad es independiente del lugar en el que se realice podrán elegir el lugar desde el que trabajar, disfrutar de un tiempo en el país que elijan y después renovar su visado o buscar un lugar nuevo al que mudarse. Ya hay una lista bastante larga de países que se han unido a esta iniciativa, y sigue creciendo. España esta a punto de aprobar las suyas, pero ya están disponibles en todos estos países: Alemania Andorra Antigua y Barbuda Aruba Bahamas Barbados Cabo Verde Croacia Curaçao Dominica Dubái Estonia Georgia Indonesia Islandia Malta Mauricio México Noruega República Checa Seychelles Taiwán Si el país que buscas sigue sin aparecer aquí, no desesperes: varios gobiernos más están estudiando las suyas y es de esperar que haya nuevas incorporaciones y actualizaciones en los próximos meses. El precio y duración de cada visado depende del país. Aunque lo más habitual es que se ofrezca una estancia renovable de uno o dos años, el de Malta, por ejemplo es de seis meses y el de Noruega y Tailandia, de cuatro años. La posibilidad o no de renovación también está sujeta a la normativa de cada país. También te puede interesar: Residir en Estados Unidos: diferentes tipos de Visa además de la 'Green Card' En cuanto al coste, la mayor parte de países ofrecen sus visas por menos de EUR 500, aunque hay grandes variaciones entre ellas. Por ejemplo, el visado de Barbados cuesta unos EUR 2.000, mientras que el de Indonesia ronda los EUR 50. Al igual que ocurre con precio y duración, los requisitos varían según el país, pero todos tienen tres cosas en común: ser mayor de edad, poder probar que se realiza una actividad remunerada y que esta actividad se pueda llevar a cabo en remoto. Fuente: Condé Nast Traveler