Esta fachada verde protege el techo de hormigón del sol. Y esto evita que, tanto el edificio, como el aire a su alrededor, se calienten demasiado. Esto es muy ventajoso en verano. Pero, además, la fachada absorbe el agua de lluvia durante las tormentas, lo que protege el sistema de alcantarillado de la ciudad. Un beneficio que va más allá de la estación. Además, la fachada de Kö-Bogen II atrapa el polvo, contaminación y CO2 a su alrededor. Lo que indudablemente mejora la calidad del aire de la ciudad. Esto sin contar que también contar con una fachada llena de plantas aísla el ruido del edificio. Y su sistema de riego cuenta con un mecanismo que facilita también que se enfríe más el aire alrededor de este lugar. Las plantas de la fachada de Kö-Bogen II son carpes. Estos se eligieron porque no pierden sus hojas en invierno, son fáciles de mantener y también son resistentes al viento y a las plagas. Lo que permite que este espacio verde tenga un impacto ecológico los 365 días del año. También te puede interesar: Guía de materiales sostenibles: ¿Cómo ser eco responsable en sus diseños? Los espacios verdes ofrecen varios beneficios a las ciudades, como mejorar la biodiversidad de esas urbes al proporcionar lugares donde las aves e insectos pueden alimentarse, descansar y reproducirse. Otros ejemplos de edificaciones enfocadas en la sostenibilidad incluyen el antiguo tribunal de Londres. Este lugar albergará uno de los bosques de techo más grandes de Europa. El cual contará con más de 10.000 plantas y 125 árboles establecidos Fuente: Foro Económico Mundial