El incremento de 0,25 puntos porcentuales representa un giro en la política de la Fed que había mantenido por cerca de dos años el costo del dinero casi en cero para atenuar el impacto de la pandemia de Covid-19 en la economía, comenzando una campaña que busca enfrentar la inflación más alta en cuatro décadas. Los responsables de la política monetaria liderados por Jerome Powell, presidente de la Fed, decidieron con 8 votos a favor y uno en contra subir la tasa clave a un rango de entre 0,25 y 0,50%. En el denominado diagrama de puntos de la Fed, la proyección mediana de los funcionarios era que la tasa de referencia terminaría en 2022 en torno al 1,9%, en línea con las apuestas de los operadores (pero más alta de lo previsto anteriormente) y luego subiría a alrededor del 2,8% en 2023. Analistas coinciden que con la invasión de Ucrania por parte de Rusia, que está causando un tremendo impacto humano y económico, y las expectativas de que el costo de la vida siga aumentado en EE.UU. y el resto del mundo, era casi inevitable la subida de los tipos de interés. Según manifestó el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), “las implicaciones para la economía estadounidense son muy inciertas, pero a corto plazo es probable que la invasión y los acontecimientos relacionados creen una presión adicional al alza sobre la inflación y pesen sobre la actividad económica”. Ardua tarea Las decisiones de la Fed, equivalente al banco central en otros países, son fundamentales para el rumbo de la economía. Las tasas de interés más altas controlan la inflación, pero al mismo tiempo, contraen el crecimiento económico. La entidad se enfrenta a la ardua tarea de asegurar un aterrizaje suave para la mayor economía del mundo por primera vez desde principios de la década de 1990. Si el endurecimiento de la política monetaria es demasiado lento, se corre el riesgo de que la inflación se descontrole, lo que exigiría una acción aun más dura. Si lo hace demasiado rápido, el banco central podría agitar los mercados y llevar a la economía a una recesión. El panorama se complica por la guerra entre Rusia y Ucrania, que ha contribuido a que suban aún más el coste del combustible, los alimentos y los metales, y que hace temer una estanflación similar a los años setenta, al suponer una amenaza para los precios, el crecimiento y la estabilidad de los mercados financieros. También te puede interesar: 4 preguntas para entender por qué la inflación está aumentando tanto en todo el mundo Powell aseguró que “la inflación puede tomar un mayor tiempo, del que habíamos previsto, para recuperar la estabilidad que teníamos, toda vez que la proyección de la mediana es del 4,3% este año, 2,7% para el próximo y 2,3% para 2024”. En tanto que “la proyección (de crecimiento) por el producto interno bruto a mediano plazo busca el 2,8% (para este año), el 2,2% para el próximo año y 2% para 2024”. La inflación ha sido más fuerte y sostenida de lo previsto. El índice de precios al consumidor se disparó un 7,9% en febrero, la cifra más alta desde 1982. Implicaciones en América Latina De acuerdo a Juan Carlos Martínez, profesor de Economía en la universidad IE Business School, España, el incremento de las tasas de interés por parte de la Fed implica que “hay más riesgo de que capitales que estaban invertidos en Latinoamérica se vayan a Estados Unidos, provocando una depreciación de las monedas locales y una mayor inflación”, estimulada precisamente por esa pérdida de valor de las monedas de los países frente al dólar. Evitar una salida acelerada de capitales hacia Estados Unidos, llevaría a los bancos centrales de la región a incrementar agresivamente los tipos de interés, provocando un freno al crecimiento económico. A eso se sumaría, un escenario desafiante en una región que ha sido duramente golpeada por la pandemia, con pérdidas de empleo, bajo crecimiento, menos recursos fiscales por los excesivos gastos realizados durante la recesión y una inflación desbocada. Analistas estiman que está comenzando un período de “dinero más caro” y, con la incertidumbre que provoca el conflicto en Ucrania, hay una importante expectativa de un aumento progresivo de las tasas de interés en distintos países del mundo en este año. Fuente: Bloomberg