Estos datos han llevado la cifra de la población desplazada en el mundo a un récord: ahora mismo hay alrededor de 71 millones en todo el mundo. Un total de 26 millones de personas han huido a través de las fronteras, 41 millones están desplazadas dentro de su mismo país de origen y al menos 3,5 millones han solicitado asilo en un país diferente del suyo. Son cifras de la agencia de la Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR). ¿Por qué tanta gente se ve obligada a dejar atrás a su familia, amigos y vecindario? Las guerras han contribuido claramente al aumento. Los conflictos armados y la violencia, la persecución y las violaciones de los derechos humanos están expulsando cada vez a más hombres, mujeres y niños de sus hogares. De hecho, el número de personas desplazadas se ha duplicado en los últimos 10 años, según muestran las cifras del organismo. Las devastadoras guerras en Irak y Siria han provocado que muchas familias abandonen sus comunidades. El conflicto en la República Democrática del Congo (RDC), Yemen y Sudán del Sur, así como el flujo de refugiados rohingya de Myanmar a Bangladesh, también han tenido un impacto significativo. En Latinoamérica, el caso de Venezuela es el más extremo. A causa de la crisis económica en el país, hasta tres millones personas han huido de ese país en los últimos años. Se estima que cada día unas 5.000 personas recogen sus pertenencias y emprenden la salida deseosos de huir del colapso económico y la crisis humanitaria que rondan a la nación petrolera. Y pese a estos datos, a nivel mundial la mayoría de los desplazados no se convierten en refugiados. Es cierto que gran parte del enfoque internacional se ha centrado en las personas obligadas a huir cruzando las fronteras de su propio país debido a conflictos o persecuciones, es decir, los refugiados. Sin embargo, la mayoría de los desplazados en todo el mundo en realidad terminan viviendo en sus propios países. Se hace referencia a estas personas, que han abandonado sus hogares pero no su patria, como "personas desplazadas internamente", o desplazados internos, en lugar de refugiados. Los desplazados internos a menudo deciden no viajar muy lejos, ya sea porque desean permanecer cerca de sus hogares y sus familias, o porque no tienen el dinero necesario para cruzar las fronteras. Pero muchas personas desplazadas internamente terminan atrapadas en áreas de difícil acceso para las organizaciones de ayuda. Eso pasa frecuentemente en las zonas de conflicto, por lo que al final esas personas acaban confiando en sus propios gobiernos para mantenerlas a salvo. Sin embargo, esos gobiernos son a veces la razón de la huida o, debido a la guerra, se han vuelto incapaces de proporcionar a sus propios ciudadanos un lugar seguro donde quedarse. "Eventos climáticos extremos" Por esta razón, la ONU describe a los desplazados internos como "los más vulnerables del mundo". Colombia, Siria y la República Democrática del Congo tienen el mayor número de desplazados internos. Además, un número cada vez mayor de personas están abandonando sus hogares debido a desastres naturales, principalmente "eventos climáticos extremos", según el Centro de Monitoreo de Desplazamiento Interno (IDMC, por sus siglas en inglés). Este organismo mantiene un registro solo de la población mundial de desplazados internos. El siguiente grupo más grande de personas desplazadas son los refugiados. A finales de 2018, había 25,9 millones y aproximadamente la mitad de ellos eran niños. Uno de cada cuatro refugiados es de Siria. Solicitantes de asilo El grupo más pequeño de personas desplazadas son los solicitantes de asilo, aquellos que han pedido refugio en otro país pero cuyo reclamo aún no ha sido respondido. En 2018, hubo 3,5 millones. Suponen menos de uno de cada 10 de las personas obligadas a huir. Los lugares en conflictos y con violencia son los que registran mayores tasas de gente desplazada. A finales de 2018, los sirios eran la mayor población desplazada por la fuerza. Sumando desplazados internos, refugiados y solicitantes de asilo, hubo 13 millones de sirios expulsados de sus hogares. También Colombia Los colombianos fueron el segundo grupo más grande, con 8 millones de desplazados por la fuerza según las cifras del ACNUR. Les siguen en número los 5,4 millones de congoleños que también se vieron obligados a abandonar sus casas. Si solo observamos las cifras del año pasado, 13,6 millones de personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares, nuevamente debido principalmente a conflictos armados. Esta cifra equivale a toda la población de Mumbai, la ciudad más poblada de la India. De los desplazados solo en 2018, 10,8 millones terminaron buscando otro lugar al que marcharse dentro de sus países de origen. En cifras totales del año pasado son cuatro de cada cinco personas. Otros 2,8 millones de personas buscaron seguridad en el extranjero como refugiados o nuevos solicitantes de asilo. Solo 2,9 millones de personas que previamente habían huido de sus hogares regresaron a sus áreas o países de origen en 2018, menos que las que se desplazaron en el mismo período. La nueva población más grande del mundo de desplazados internos son etíopes. Casi tres millones abandonaron sus hogares el año pasado, muchos escapando de la violencia entre grupos étnicos. El conflicto en la República Democrática del Congo también obligó a 1,8 millones a huir pero al mismo tiempo a permanecer en su país de origen en 2018. En la guerra en Siria, más de 1,6 millones de personas se convirtieron en desplazados internos. Venezuela, mayor solicitante de asilo Los venezolanos encabezaron la lista de solicitantes de asilo en el extranjero en 2018, con 341.800 nuevas solicitudes. Eso es más de uno de cada cinco reclamos presentados en total el año pasado. La hiperinflación, la escasez de alimentos, la agitación política, la violencia y la persecución han obligado a cientos de miles de venezolanos a abandonar su tierra natal. La mayoría se fue Colombia y Perú, mientras que otros se mudaron a Brasil, Estados Unidos o España. Solo el año pasado, más de 7.000 solicitaron asilo en la vecina Trinidad y Tobago, a solo siete millas de la costa de Venezuela. Según el ACNUR, casi el 70% de los refugiados del mundo provienen de solo cinco países: Siria, Afganistán, Sudán del Sur, Myanmar y Somalia. Y sus naciones vecinas albergan más. La mayoría de los sirios han escapado a Turquía y más de la mitad de los refugiados afganos se encuentran en Pakistán. Muchos sudaneses del sur van a las cercanas Sudán o Uganda. Los de Myanmar, que en su mayoría son los refugiados rohingya desplazados a finales de 2017, huyeron principalmente a Bangladesh. Alemania, que no limita con ninguno de los países que registraron más salidas, alberga a más de medio millón de refugiados sirios y 190.000 afganos como resultado de su "cultura de bienvenida" establecida en 2015. Desde entonces, el país ha endurecido los requisitos para los refugiados. Al evaluar la carga que recae sobre los países de acogida, Líbano tiene el mayor número de refugiados en relación con su población. Una de cada seis personas que viven en el país es un refugiado, la gran mayoría llegada del otro lado de la frontera con Siria. El éxodo de Siria también ha visto crecer el número de refugiados en la vecina Jordania, lo que ha puesto presión en los recursos. Según la ONU, alrededor del 85% de los sirios actualmente asentados en Jordania viven por debajo del umbral de pobreza. En general, un tercio de la población mundial de refugiados (6,7 millones de personas) vive en los países menos desarrollados del mundo. El número de desplazados podría aumentar Junto con los conflictos y la violencia, la persecución y las violaciones de los derechos humanos, los desastres naturales se están convirtiendo cada vez más en una de las causas que obliga a las personas a abandonar sus hogares. Al observar los datos solo de los desplazados internos, recopilados por separado por el Centro de Monitoreo de Desplazamiento Interno (IDMC), los desastres naturales causaron la mayoría de los nuevos casos de desplazamiento interno el año pasado, superando al conflicto armado como la razón principal por la que las personas huyen. Además de los 10,8 millones de desplazados internos por conflictos el año pasado, hubo 17,2 millones de personas que se vieron obligadas a abandonar sus hogares debido a desastres, principalmente "eventos climáticos extremos" como tormentas e inundaciones, dice el IDMC. El IDMC espera que el número de personas desarraigadas debido a desastres naturales aumente a 22 millones este año, según los datos del primer semestre de 2019. El desplazamiento masivo por fenómenos meteorológicos extremos se está "convirtiendo en la norma", dice su informe, y la directora del IDMC, Alexandra Bilak, instó a los líderes mundiales a invertir más en formas de mitigar los efectos del cambio climático. Aunque vincular cualquier evento individual al calentamiento global es complicado, se espera que el cambio climático aumente la frecuencia de tales eventos climáticos extremos. La OMM advierte que los impactos físicos y financieros del calentamiento global ya están aumentando. Casi todas las ciudades (95%) que enfrentan riesgos climáticos extremos se encuentran en África o Asia, según un informe de los analistas de riesgos Verisk Maplecroft. Y son las ciudades de más rápido crecimiento las que están en mayor riesgo, incluidas las megaciudades como Lagos en Nigeria y Kinshasa en la República Democrática del Congo. Unas 84 de las 100 ciudades de más rápido crecimiento en el mundo enfrentan riesgos "extremos" por el aumento de las temperaturas y el clima extremo provocado por el cambio climático. Esto significa que aquellos que huyen a las áreas urbanas para escapar del impacto de un mundo en calentamiento pueden terminar afectados nuevamente por los efectos del aumento de las temperaturas. Fuente: BBC Mundo