A diferencia de generaciones anteriores, la Generación Beta no experimentará la transición hacia lo digital, sino que se desarrollará directamente dentro de un ecosistema tecnológico avanzado. Herramientas basadas en IA ya forman parte de la educación, el entretenimiento, el comercio y la comunicación global, marcando un nuevo punto de inflexión generacional. Mientras que la Generación Alfa (2010 - 2024) se desarrolló en un entorno dominado por pantallas, aplicaciones móviles y redes sociales, la Generación Beta dará sus primeros pasos en un mundo donde la IA estará integrada de forma transversal. Esto incluye desde juguetes inteligentes y asistentes educativos hasta plataformas de entretenimiento personalizadas por algoritmos. De acuerdo con informes de la industria EdTech, el uso de herramientas educativas basadas en IA creció más de 45 % entre 2020 y 2024, una tendencia que continuará marcando la experiencia formativa de las nuevas generaciones. En este contexto, la alfabetización digital ya no se limita al uso de dispositivos, sino a la comprensión de sistemas inteligentes que influyen en decisiones, contenidos y comportamientos. También te puede interesar: La crisis de la memoria RAM: el cuello de botella silencioso de la era IA Actualmente, más del 60 % de las empresas globales ya utilizan algún tipo de automatización basada en IA en sus procesos, lo que anticipa un entorno laboral profundamente transformado para quienes ingresen al sistema productivo en las próximas décadas. La Generación Beta se suma a una secuencia de generaciones que han marcado distintas etapas históricas: Generación Grandiosa (1901 - 1927) Generación Silenciosa (1928 - 1945) Baby Boomers (1946 - 1964) Generación X (1965 - 1979) Millennials (1980 - 1994) Generación Z (1995 - 2009) Generación Alfa (2010 - 2024) Generación Beta (2025 - 2039) Cada una ha estado condicionada por su contexto tecnológico, económico y social. En el caso de la Generación Beta, la inteligencia artificial se perfila como el elemento central que definirá su forma de aprender, comunicarse y relacionarse con el entorno. Más que una etiqueta demográfica, la Generación Beta representa el inicio de una etapa en la que la tecnología deja de ser una herramienta externa para convertirse en una infraestructura invisible que acompaña la vida cotidiana desde el nacimiento. Fuente: PuroMerca, EdTech.