Nathan Spreng PHD, investigó junto con el equipo neurocientífico de la Universidad de Cornell lo que sucede en el cerebro de una persona cuando está aprendiendo. Señaló “Al principio, necesitas mucha atención enfocada. Aprender a balancear un bate requiere mucha concentración cuando intentas golpear una pelota por primera vez. Pero cuanto más prácticas, menos tienes que pensar en lo que estás haciendo”. Esta conclusión nos permite comprender que el primer requerimiento para generar un aprendizaje eficiente, es asegurar la atención del estudiante cuando estamos compartiendo un nuevo conocimiento en la sesión de clases. ➤ Ver también: Las niñas y mujeres jóvenes señalan la educación como el área de su vida más afectada por el Covid-19 Aprender implica, que el conocimiento que se está emitiendo llegue a las neuronas del cerebro de nuestros estudiantes, para lo cual, es necesario contar con su atención. Enfoque y concentración son los factores críticos para lograr la plena comprensión de las nociones impartidas para que las mismas formen una nueva red neuronal. Si nuestros estudiantes se encuentran realizando varias actividades a la vez (escuchando música, chateando por su celular, viendo un partido de fútbol) no lograrán un pleno entendimiento de las propuestas planteadas, ya que las mismas no se integrarán de forma efectiva en sus neuronas, limitando de esta manera su nivel de aprendizaje. Todo el proceso restante se verá limitado, ya que la materia prima (nuevo conocimiento) no se conectó de forma efectiva con las neuronas del cerebro. Es fundamental comprender que la neurociencia ha demostrado que el cerebro consciente no es multitasking, lo que implica que no puede conscientemente hacer más de una cosa a la vez; esto implica que todo distractor, tendrá un efecto negativo en el nivel de aprendizaje de nuestros estudiantes. El reto que tenemos como docentes es comprender los intereses y motivadores intrínsecos de nuestros estudiantes para integrarlos en nuestras sesiones de clases, generando interés en las proposiciones que compartimos. Si nuestro alumno está interesado en la temática, hay mayores probabilidades de captar su atención y cumplir de forma efectiva con el primer paso para generar aprendizaje en su cerebro. Ahora que comprendes la importancia de la atención, ¿qué vas a hacer para asegurar que tus estudiantes estén concentrados y atentos de tus enseñanzas en tu salón de clases? Por: Diego Carrion B.