Ecuador está adoptando un enfoque cada vez más comprometido con la construcción sostenible. A nivel global, se están estableciendo metas y expectativas para abordar el cambio climático, como la descarbonización y la carbono neutralidad. Tanto el sector público como el privado están adaptándose para cumplir con estas metas, así lo explica Fernando Correa. Para el año 2030, se plantea el objetivo de que las nuevas construcciones sean carbono neutrales, y para el 2050, se espera alcanzar la misma neutralidad en las edificaciones existentes. “Este desafío requiere de acciones coordinadas por parte de los gobiernos y empresas para promover prácticas sostenibles y reducir las emisiones”. Según el ejecutivo, algunas organizaciones estatales muestran predisposición hacia la descarbonización. Sin embargo, aún falta una discusión más profunda para establecer un camino claro. Algunas iniciativas han sido lanzadas por el Ministerio de Producción y el Ministerio del Ambiente, donde las empresas pueden comprometerse con la descarbonización. No obstante, se requiere una mayor claridad y firmeza en las acciones. Algunas empresas han avanzado en la firma del compromiso y en la creación de planes para alcanzar la neutralidad de carbono, pero se destaca la necesidad de priorizar la reducción del aporte de carbono antes que simplemente compensarlo con bonos verdes de proyectos internacionales. También te puede interesar: Premio a la sostenibilidad en la construcción Fernando Correa destaca que “Ecuador ha experimentado un impulso adicional, gracias a la implementación de las certificaciones internacionales de sostenibilidad que ayudan a a establecer estrategias para hacer que las edificaciones sean más sostenibles. Pero, también señala la importancia de recuperar el enfoque vernáculo en la arquitectura bioclimática, aprovechando la sabiduría ancestral que se adaptaba inteligentemente a las condiciones locales para utilizar de manera eficiente los recursos naturales”.