En el afán de impulsar una construcción más sostenible y donde el uso de materiales naturales contribuya en la transmisión de tradiciones y culturas locales, cada vez más proyectos de arquitectura exploran diferentes recursos y técnicas buscando hacer frente a las preocupaciones ambientales, económicas o sociales. Conocer los beneficios y cualidades de los materiales tal como su color o textura influye en la experiencia final de quienes habitan, recorren o visitan los espacios, por lo que entender sus propiedades técnicas, constructivas, estéticas y funcionales debiera formar parte del proceso de diseño desde los inicios de su concepción. ¿Cómo es posible reducir los residuos de la construcción y construir más con menos? ¿De qué manera el uso de materiales naturales permite optimizar el desempeño ambiental y honrar las tradiciones locales al mismo tiempo? Si bien los materiales naturales manifiestan una mayor vulnerabilidad al ambiente comprometiendo en algunas ocasiones su calidad estructural y estética, es importante comprender que existen diversas alternativas posibles para protegerlos sin verse afectados por la humedad, radiación solar, excesiva, plagas, entre otros factores. También te puede interesar: Los 15 principales emprendedores ESG de 2024 Dentro del territorio mexicano y en el marco de la arquitectura hotelera, varios profesionales de la arquitectura plantean la mimetización y conexión con su entorno a partir de técnicas de construcción tradicionales adaptadas a la contemporaneidad. Por ejemplo, a través de jardines, cuerpos de agua, aromas y sonidos, el hotel Muaré de Taller de Arquitectura Viva busca formar parte del contexto natural de la selva maya conectándose con técnicas artesanales de la región como el chukum, el henequén, la carpintería y tejidos naturales. Por otro lado, un encuentro entre la naturaleza y la cultura local se plantea en el proyecto Galopina casa silvestre en Yucatán, que presenta un concepto de hospitalidad doméstico e integrado a su entorno al consolidar una filosofía de vida sostenible y utilizar técnicas y materiales locales como pisos de concreto desbastado, pintura de cal, estucos bruñidos y mampostería de piedra, etc. Generalmente, los materiales naturales suelen resultar más confortables térmicamente y también aislantes acústicos como el caso de la madera, entre otros. Además, algunos diseños contemporáneos exponen la reformulación de comportamientos y tecnologías innovadoras para mayor confort en sus interiores con estrategias eficientes de climatización, ahorros en los consumos de energía o reducción de los residuos de construcción, tal como el hotel El perdido, que tuvo en cuenta las temperaturas, precipitaciones, humedad, vientos e incidencia solar en el lugar para el desarrollo de estrategias de enfriamiento pasivo durante el verano y calentamiento pasivo en el invierno. Ahora bien, los materiales naturales también pueden incorporarse en el diseño de interiores. De hecho, la Casona Los Cedros se integra en el pueblo de Espita teniendo como centro del proyecto a la artesanía local donde, por ejemplo, las lámparas de bejuco y los textiles bordados los realizan residentes del pueblo mientras que los muebles son fabricados por carpinteros de allí también. Otro caso es la Casona Sforza en Oaxaca, cuyos espacios interiores se conforman con piezas de regiones reconocidas por sus oficios artesanos, como tapetes de Teotitlán del Valle, textiles del Valle de Oaxaca, hamacas, sillas y cortinas de Yucatán y lámparas de palma de Veracruz, combinándose con elementos de la sierra oaxaqueña. También puedes leer: Ecuador y el mundo celebran la biodiversidad este 22 de mayo Este tipo de materiales puede aplicarse tanto en estructuras de gran envergadura, como en el Templo Bambú de Arquitectura Mixta, como en mobiliarios y/o piezas de menor escala destinadas a decoración, iluminación, exteriores a la intemperie y demás. Encuentra la lista de los hoteles aquí Fuente: Arch Daily