Desde hace décadas, la igualdad de género ha sido un objetivo perseguido por la sociedad, el gobierno, los movimientos sociales, la academia y el sector privado a escala global. A pesar de los avances significativos, aún persisten importantes obstáculos que impiden alcanzar una verdadera igualdad en los entornos laborales. Existen algunas razones fundamentales que contribuyen a la persistencia de desigualdad de género en el siglo XXI. Entre ellas se destacan: Estereotipos de género: Son creencias y expectativas preconcebidas que tenemos sobre cómo debemos comportarnos, actuar o pensar, vienen desde la casa, y se reflejan en las esferas laborales; además están arraigados en la sociedad y perpetúan desigualdades al asignar roles tradicionales, y limitan las oportunidades laborales. Falta de igualdad en el cuidado y trabajo doméstico: las mujeres aún realizan una cantidad desproporcionada de trabajo doméstico y de cuidado no remunerado de los hijos y los ancianos. Discriminación, acoso y violencia de género: Éstas son barreras significativas para alcanzar la igualdad ya que en los entornos laborales las mujeres aún enfrentamos discriminación, violencia y acoso. Estos actos crean entornos inseguros y limitan las oportunidades de desarrollo. Desigualdad en la representación política y liderazgo: Tomar decisiones y acceder a posiciones de liderazgo son fundamentales para impulsar el cambio hacia una sociedad más igualitaria. Brecha salarial: Es real, existe y sigue siendo un problema general en Ecuador y otros países. Las mujeres suelen ganar menos que los hombres por realiza el mismo trabajo. Hay varios factores y profesiones que están dominadas por un género y se valoran más que otras; junto con una la falta de políticas de conciliación trabajo-vida personal. También te puede interesar: Perfil de País según Igualdad de Género “Sí, la igualdad de género ha avanzado, pero aún persisten desafíos importantes que dificultan su plena realización. El sector privado tiene un rol clave generando espacios de trabajo seguros, sin discriminación y con igualdad de oportunidades”. Por: Andrea Mendoza Ojeda, CEO – SDG Consulting