Las cifras indican que al cierre del 2019, el crecimiento del sector asegurador se ubicó en alrededor del 6,4% y que a nivel de seguros individuales o personales, el ramo vehicular lideraba la lista con el 29% de participación de las ventas totales (datos a diciembre de 2019), seguido por los ramos de vida individual y colectiva con el 26% e incendio con el 14%, principalmente. Pero donde se dio mayor énfasis por parte de las personas fue en el tema sanitario. “El mercado ecuatoriano estaba enfocado esencialmente a cuidar la salud, la vida y el patrimonio, principalmente los vehículos, tendencia que se había mantenido por varios años en el país”, explica Daniela Molina, Directora de Negocios Corporativos de Oriente Seguros. Si nos preguntamos qué efectos tuvo la pandemia en el mapa asegurador vemos que: A junio de 2020, la industria de seguros registra un decrecimiento del 7,72% respecto al año anterior, porcentaje menor en comparación al impacto en otras industrias. A nivel de ramos, el efecto ha sido diferente, incluso algunos registran crecimiento como el caso de los seguros de vida entre las 10 primeras compañías del mercado, se registra un crecimiento del 2,5% en comparación al año anterior. Por el contrario, el ramo de vehículos livianos se registra la mayor caída, en el orden del 20%, debido a las restricciones de movilización y al uso de este bien. “La demanda del mercado cambió en razón de la salud y del valor del uso de los bienes asegurados. Evidentemente, el Covid-19 y la nueva normalidad que se deriva del mismo han modificado las prioridades de familias y empresas. La atención médica y la vida de las personas ahora están primero”, añade Daniela Molina, Directora de Negocios Corporativos de Oriente Seguros. Este escenario abre oportunidad para fortalecer la industria: Considerando el valor de uso dentro de las prioridades del mercado, “las aseguradoras estamos llamadas a reinventarse. Es decir, descubrir cuáles son las nuevas necesidades de protección en la realidad actual y rediseñar nuestras soluciones para satisfacerlas. En esencia deben cubrir la percepción de utilidad por parte del asegurado, en las circunstancias que ahora exige la pandemia como el teletrabajo, menor uso de los bienes empresariales, salud de los colaboradores, acceso a servicios mediante apps, entre otros. La simplificación para acceder o contratar un seguro también es un aspecto clave. El mercado busca mayor facilidad y accesibilidad al momento de comprar, pagar y usar. La digitalización del sector asegurador también es fundamental dentro de este nuevo panorama. Establecer canales digitales para atender los requerimientos del mercado es primordial.